La gira de los black metaleros Inquisition ya ha pasado por España. Os dejamos nuestras impresiones sobre lo ocurrido en su concierto de Sevilla.

No es ninguna novedad que en un evento de black metal de la vieja escuela la asistencia sea discreta, ya que se trata de un subgénero totalmente underground dentro de otro ya de por sí bastante marginal en este país. Además para entender que la asistencia total rondara las 30 personas hay que saber que en la capital andaluza empezaba a prepararse el primer fin de semana la Feria de Abril, que este año va de sábado a sábado y que además a alguna cabeza pensante se le ocurrió organizar otro evento también de black metal y con Ash Borer como protagonistas en otra de las salas de la ciudad.

Puestos en antecedentes pasamos a contaros lo vivido en la sala Fanatic la noche del sábado.

Valborg - Alex Márquez Photo (5)

Valborg – Alex Márquez Photo

A la hora de apertura de puertas nos congregábamos en la puerta escasamente 7 u 8 personas, más o menos las mismas que veíamos con estupefacción la puesta en escena del show de la primera banda de la noche, Valborg. Desde Alemania y con seis discos en su haber venían a presentar el último de ellos, “Endstrand”. Fue una presentación sobria y quizás un poco alejada de lo que un fan de Inquisition querría ver en un show de este tipo, algo que se reflejó en las caras y las reacciones de los asistentes, cuya interacción fue casi nula durante el concierto. Es posible que en otro tipo de gira y en otro contexto, el show de los alemanes hubiera sido más apreciado.

La segunda banda en subir al escenario fue Pillorian, grupo de reciente creación que nace de las cenizas de Agalloch, de la mano de John Haughm (voz y guitarra). La banda presentó su primer trabajo, “Obsidian Arc” que lleva en el mercado algo menos de dos meses.

Pillorian - Alex Márquez Photo (15)

Pillorian – Alex Márquez Photo

Nos dejaron tan solo cinco temas de los siete que contiene el disco, creando un ambiente singular también gracias a las magnificas transiciones entre cortes y si bien tuvieron algunos problemas técnicos en los primeros acordes, esto se solventó con rapidez y no desmereció la actuación de los estadounidenses.

Sonaron “By The Light Of A Black Sun”, “Archaen Divinity”, el single “A Stygian Pire” y para terminar “The Vestige of Thorns” y “Forged Iron Crucible” seguido de un outro bastante ambiental que permaneció sonando mientras la banda se retiraba del escenario.

Tras un breve intervalo adecuando la escena a los cabezas de cartel, comenzaba a sonar la primera intro de Inquisition. La banda, originada en Colombia pero con residencia en Seattle está integrada únicamente por Jason “Dagon” Weirbach a la guitarra y la voz y Tom “Incubus” Stevens a la batería, carece de bajista y no incluye pista de bajo en sus grabaciones porque según Dagon nunca han tenido suerte buscando uno y él toca la guitarra de manera que no es necesario incluirlo.

Inquisition - Alex Márquez Photo (35)

Inquisition – Alex Márquez Photo

Una de las características más propias de esta banda es la voz de Dagon, intencionadamente monótona e inhumana, que trata de asemejarse a una entidad etérea casi demoníaca que dicta sus doctrinas. Esto ha sido objeto de burla por parte de algunos medios y críticos, pero el éxito de la formación no se resiente por ello.

Doce fueron los temas elegidos por Inquisition en una presentación sobria  y simple, pero demostrando una técnica brutal y deleitando a los presentes. Quizás unas de las cosas que más llamaron la atención es como llenaba el escenario una banda de tan solo dos componentes y con solo uno en movimiento.

Presentaron esa noche “Bloodshed across the Empyrean Altar Beyond the Celestial Zenith”, en el mercado desde el pasado año y del que pudimos escuchar tres cortes: “From Chaos They Came” con el que abrieron la velada, “Vortex From The Celestial Flying Throne Of Storms” y “A Magnificent Crypt Of Stars” con la que cerraron el espectáculo.

Inquisition - Alex Márquez Photo

Inquisition – Alex Márquez Photo

Sonaron temas de prácticamente todos los lanzamientos de la banda, predominando en especial los de “Ominous Doctrines of the Perpetual Mystical Macrocosm” (2011). No fue hasta el final de la velada cuando Dagon interactuó con el público andaluz, presentando en un perfecto castellano el último tema.

Presenciamos un show de calidad, compacto y bien sonorizado, pero tristemente poco concurrido. Esperemos que el black metal vuelva alguna vez a Sevilla con mayor éxito.

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