The Quireboys visitaban una vez más Sevilla el pasado viernes junto con dos bandas más, Metro Motel y Visitantes. Os lo contamos.

La escena rockera y metalera española (y mundial) vive momentos de crisis según la banda que se suba al escenario. Esto es algo que quedó demostrado en el evento del pasado viernes y que en la opinión de un servidor, se podría haber evitado en cierto sentido. Es evidente que si un evento comienza en un día laborable todavía durante el horario laboral, estamos limitando la posibilidad de congregar a un buen número de personas, al menos al principio.

Esto es lo que pasó al comienzo del show de la primera banda de la noche, Metro Motel, que consiguió reunir escasamente a 7 u 8 personas -aparte de a los miembros de la organización, trabajadores de la sala y algún músico de otra banda-.

Metro Motel - Alex Márquez Photo

Metro Motel – Alex Márquez Photo

También se hacía palpable que los gibraltareños no pegaban demasiado con el estilo del evento (o al menos el que se esperaba escuchar esa noche), puesto que practican un pop-rock muy pulido y muy trabajado, eso sí, pero que no consiguió movilizar a la escasísima audiencia de esas horas. Ello no hizo decaer los ánimos de la banda, que hizo un concierto de aproximadamente una hora en el que demostraron lo cohesionados que están y la ilusión que ponen en su trabajo.

Ya con la sala más poblada y con un estilo más cercano al de la banda titular, salían a escena Visitantes, formación turolense que presentaba en Sevilla su último trabajo, “Esplendor, Demencia y Olvido” con bastante buena acogida y respuesta por parte del público. Tres personas en el escenario derrochando actitud y rock n’roll con un setlist de 12 temas. Interpretaron seis cortes de su último trabajo, entre ellos “Atómica”, “Un Hombre Nada Mas”, “Envuelto En Llamas”, “Bad Boy” o “El cazador” .

Visitantes - Alex Márquez Photo

Visitantes – Alex Márquez Photo

A medida que la actuación avanzaba veíamos aumentar la audiencia de la sala hasta el punto de llegar casi al lleno total al término de la misma para recibir ya a la banda titular.

The Quireboys volvían a España tras su gira acústica (que no pasó por Sevilla) y esta vez lo hacían en formato eléctrico. Durante las actuaciones anteriores se pudo ver entre la gente a Spike o incluso a Paul Guerin, que ya desde bien temprano habían comenzado las labores etílicas propias de un show de los británicos y que se notaron en las dotes comunicativas del intérprete ya encima del escenario.

The Quireboys - Alex Márquez Photo

The Quireboys – Alex Márquez Photo

En esta ocasión venían con un nuevo disco debajo del brazo, “Twisted Love”, en la calle desde agosto del pasado año y del que interpretaron algunos temas entre la maraña de clásicos que acostumbran a tocar.

Como es habitual en ellos, la banda salió a escena uno por uno, siendo el último Spike, copa en mano, ante el ya agitado público sevillano. En esta ocasión la formación, aparte de con Weir, Guerin, Griffin y Spike, se completaba con el divertido Simon Hanson a la batería y Gary Ivin al bajo.

Al grito de “We are The Quireboys and this is rock n’roll” comenzaba la descarga, con “Twisted Love”, uno de los dos temas de su último trabajo que sonaron esa noche en la sala X.

The Quireboys - Alex Márquez Photo

The Quireboys – Alex Márquez Photo

Interpretaron un setlist de 16 temas en el que predominaron canciones de su primer disco (“A Bit Of What You Fancy”), algo muy normal en sus conciertos ya que es lo que en su mayoría el público demanda. Así, pudimos escuchar temas como “Misled”, el coreado “There She Goes” o “Hey You” intercalándose con cortes de otros álbumes como “Tramps And Thieves” (del minusvalorado según Spike segundo disco de la banda) o “This Is Rock N’Roll” (que le da título a su tercer lanzamiento).

Además, casi al principio del show y desatando los ánimos de la gente la banda interpretó cortes pertenecientes a “Beautiful Curse” como “Too Much For A Good Thing” o “Mona Lisa Smiled”. Por supuesto, no podía faltar el single del nuevo disco, “Breakin Rocks”.

Ya tras el archiconocido “7 O’Clock” los británicos se bajaban del escenario para volver minutos después y regalarnos dos temas más.

La fiesta terminaba con uno de los más solicitados de la noche, “Sex Party”, tras el cual Spike nos daba las gracias por mantener el rock and roll vivo con The Quireboys y nos emplazaba a verles mas tarde en la barra del bar.

Como de costumbre, The Quireboys no decepcionan. Consiguieron llenar la sala a pesar de la poca audiencia en las primeras horas y eso en los tiempos que corren es todo un logro.