Como marca la tradición de todas mis compras con Nuclear Blast, el día del lanzamiento tengo mi producto en casa listo para ser escuchado. Me dispongo a sacar mi nuevo My God-Given Right de su caja y ponerlo en mi PC. Me calzo los cascos y le doy al play.

El riff inicial de Heroes me retrotrae a “World of War“. La fórmula “Estrofa+Puente+Estribillo”, junto con un solo pegadizo y potente empiezan a sacarme sonrisas. Sin dudarlo, empiezo a tararear el estribillo de un momento a otro, sin darme cuenta.

De inmediato se da paso al tema Battle’s Won. Primer single del CD que no me hizo gracia alguna la verdad. Aunque ahora me suena diferente y quizás hasta mejor. Me retrotrae a la época de Rise and Fall, el happy metal que me enamoró de la banda en un principio. Si quitamos los estribillos, queda una canción muy dura y heavy. Interesante mezcla, pero no me convence.

Pasamos al tema que le da título al trabajo. My God-Given Right es la canción elegida para el primer vídeo del CD. Un estribillo repentino, sin puente, pero pegadizo. Un trabajo de guitarras gemelas que me recuerda a Power. Buena elección. Seguro que suena muy bien en vivo.

Stay Crazy me recuerda por un momento a “Hypnotize” de System of a Down, hasta que pasa la intro. Otro buen trabajo de guitarras, riff potente y a tono con la voz.  Deris suena un poco a su última época en Pink Cream 69. Buena época, sí señor.

El segundo tema del EP y quinto del CD, Lost in America, me suena un poco lejos de Helloween y más cercano a Gamma Ray con su “Somewhere out of Space”. Con el excelente trabajo tras los bombos de Dani Löble, un estribillo pegadizo y de nuevo un trabajo genial de Sascha y Michael tras las seis cuerdas, todo parece a que será una muy buena canción en vivo.

Pasamos a Russian Roulé. Un sonido más cercano al Hard Rock que al Power Metal hace de intro a la canción. El señor Deris parece que ha entendido cuáles son sus notas, y nos deja un tema que encaja perfecto en su estilo. Similar a “Wanna Be God” de su anterior trabajo, sería una canción excelente a tener en cuenta para abrir el show y descargar toda su potencia tal como lo hicieron en su anterior tour. Ese deje moscovita con el “uooo uooo“ antes del solo de guitarra les delata. Han de tocarla en vivo.

Por un segundo pienso que esto está mal, y que me han colado “I’m Alive”. Pero no, es la intro de The Swing of a Fallen World. Un tema oscuro y experimental cuyo riff me recuerda al clásico de los Keepers. Palabras mayores ante una de las canciones más complejas en construcción del álbum hasta ahora.

Like Everybody Else para en seco al disco. Un sonido de campanas a lo lejos, junto a la voz solitaria de Deris y una suave guitarra nos traen la canción relax del disco. Me recuerda en parte a “Little Lies“, perteneciente al último trabajo en solitario del alemán, Andi Deris & the Bad Bankers. Hacia el estribillo gana en potencia dejando una tema muy coreable y que me gustaría mucho ver en vivo.

Un sonido a espacio exterior me sorprende mientras admiro la caratula del CD. Creatures in Heaven nos devuelve al headbanging al que nos tienen acostumbrados los alemanes. Un nuevo riff dominante nos pone en velocidad de crucero para darlo todo mientras agitamos nuestras melenas.

If God Likes Rock’n’Roll tiene que ser tocada en directo. Por favor, ¿cómo podéis privarnos de ver en vivo semejante obra? Desde el momento uno se mueve la cabeza hacia arriba y abajo sin pensarlo. Deris pone su voz más oscura, y acompañado de Sascha hace que el conjunto gane en potencia hasta el estribillo, donde se ve un genial trabajo de la mano de Dani y Markus, dejando las guitarras en segundo plano. El estribillo me recuerda en parte al de la cancion The Saints, de su trabajo Gambling with the Devil¡El Happy Metal ha vuelto a hacer acto de presencia, hermanos!

Como una explosión empieza Living on the Edge. Dani marca el ritmo a base de golpes certeros acompañados de las guitarras alemanas que nos tienen acostumbrados Michael y Sascha. Un solo impecable que podría ser tocado en vivo, sin duda.

Con Claws se vuelve al Helloween que podíamos escuchar en álbumes como The Dark Ride. Con un grito inicial de Deris, marca de la casa, nos sumergimos en la canción más agresiva y dura del trabajo. Desentona un poco con el resto del CD, y quizás yo la habría puesto más adelante, pero si Charlie Bauerfeind decidió que fuera así, el sabrá porqué.

Se cierra el trabajo con la canción más extensa del trabajo: You, Still of War. Inspirados en “The Keeper of the Seven Keys” según Weikath, la canción nos trae investigación en voces, cambios de ritmos y un trabajo muy elaborado al cual le añaden unos teclados que se hacen los protagonistas del tema.

Tras 20 años de carrera con Helloween, no es lógico comparar este trabajo con los primeros de Deris en la banda alemana. Conocí a la banda con el Gambling with the Devil, me emocione al oír los acordes de ópera en el Unarmed, me sentí decepcionado con el 7 Sinners, y mi alegría volvió con Straight out of Hell. Luego de escuchar este álbum, vuelvo a creer en que Helloween ha vuelto a la senda correcta que abandonó hace algunos trabajos.