Han pasado ya 18 años desde la primera vez que Iron Maiden visitara tierras hispalenses. Fue allá por el 98 con el tour de “Virtual XI” y con Blaze Bayley al frente y es objeto de batallitas de algunos de los fans más veteranos de la zona. El pasado jueves la “doncella de hierro” trajo a Sevilla la gira de su último trabajo, “The Book Of Souls”.

Ante una selecta audiencia de unas 15.000 personas con tan solo un tercio del Estadio de La Cartuja operativo (disposición habitual en muchos de los eventos que se celebran allí), el mastodonte británico desplegaba su montaje para este tour. La temática maya es la protagonista de este último trabajo, así como un Eddie con aspecto de indígena que en algún momento del show haría su aparición estelar.

A las nueve aproximadamente salían a escena The Raven Age, banda joven que ya estuvo en Sevilla teloneando a Steve Harris British Lion. ¿Por qué son tan cercanos a Iron Maiden? Porque George Harris, guitarrista de la banda, es hijo de Steve Harris, bajista de Iron Maiden. Presentaron de nuevo su primer y único trabajo que lleva el nombre del grupo y que consta de cuatro temas, a los que añadieron tres nuevos cortes que la formación lleva algunos meses tocando en directo pero que aún no se han editado.

Iron Maiden - Alex Marquez Photo

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Tras una pausa para poner a punto el set, en el hilo musical sonaba “Doctor Doctor” de UFO, tema que los británicos usan siempre como antesala de su espectáculo. Tras una intro en la que veíamos el Ed Force One en medio de la selva, comenzaban los primeros acordes de “If Eternity Should Fail”, primer tema también de “The Book Of Souls”, mientras podíamos ver a Bruce Dickinson detrás de un caldero humeante en la plataforma que suele acompañar a los Maiden en los últimos años. Poco después una explosión, ¡Bam! y de repente todos los miembros de la banda estaban en el escenario.

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Serían seis los temas de su último trabajo los que sonarían esa noche en el olímpico de La Cartuja. El segundo corte, casi enlazado con el primero, fue “Speed of Light”, el single del nuevo disco con el que la banda empezó a calentar el ambiente con Dickinson ya al borde del escenario y cada uno de los miembros en su tesitura habitual. Tras ello, Bruce aprovechó para mostrar el descontento de la banda con el “Black Circle”(recinto al borde del escenario para aquellos asistentes que habían pagado un precio un poco más elevado), condición que parece que les viene impuesta por la promotora y con la que no están de acuerdo, de ahí su lapidario “Fuck producers!”. Durante el transcurso del concierto las vallas que delimitaban la entrada a la zona VIP (que no eran antiavalancha) fueron desmanteladas por parte de los asistentes, que acabaron entrando en tromba a las primeras filas, produciéndose peleas y situaciones poco agradables que la organización intentó solucionar con un cordón de seguridad de escasa efectividad.

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Le tocaba el turno a un clásico como “Children Of The Damned”, un salto a los ochenta justo antes de otros dos temas del nuevo trabajo. Sin pausa venían “Tears of a Clown” que dedicaron a la memoria de Robin Williams, todo un gesto por su parte y “The Red and The Black”, que con su pegadizo estribillo hizo las delicias del público sevillano aun siendo un tema nuevo.

Dickinson se enfundaba el ya tradicional traje militar y hacia acopio de la también tradicional “Union Jack” para interpretar “The Trooper”, que daría comienzo a la tanda de clásicos que la banda tenía preparada para esta noche. Le seguiría “Powerslave”, que a estas alturas había transportado a la gente a los gloriosos 80. Solo un par de temas más de “The Book Of Souls” y el resto del repertorio sería ya una progresión ascendente hacia la el éxtasis metalero. Encarábamos pues “Death Or Glory”, un tema que parece estar haciéndose un hueco en el repertorio de la banda y que ha sido el primer corte del nuevo disco que han lanzado como videoclip en directo. Para este tema Dickinson se disfrazaba de mono con una mascara peluda con las orejas grandes y un pequeño mono encaramado en el cuello. Más tarde explicaría que esta indumentaria tenia que ver con que los fans al cantar la canción hacían un movimiento similar al de los monos.

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El siguiente tema en sonar era el que da titulo al nuevo trabajo, “The Book Of Souls”, una pieza larga en la que contaron con la presencia en el escenario de un Eddie tribal al que Bruce terminaba arrancándole el corazón. “Hallowed Be Thy Name” es un tema que no puede faltar en un repertorio de Iron Maiden por mucho que la banda dijera en su momento que no volverían a tocarlo. En este caso Bruce se agenciaba una gruesa soga de ahorcado con la que estaría jugando  durante el transcurso de la canción.

“Fear of The Dark” hacía enloquecer al público, algo que visto desde la grada casi impresionaba más que estando allí abajo. Pero la fiesta continuaba con el tema homónimo de la banda “Iron Maiden”, con un Eddie hinchable gigante en la parte trasera del escenario que al término de la pieza estallaba en una nube de pirotecnia.

La banda se despedía y se retiraba del escenario hasta que unas luces rojas y un pequeño discurso que todos conocemos nos introducía en “The Number Of The Beast”, otro de los clásicos imprescindibles de la banda que en este caso interpretaba con la custodia de un “satán” hinchable enorme en una de las esquinas del escenario. Dickinson nos comentaba que no importaba de donde viniéramos, cual fuera nuestra religión y nuestro sexo, que todos éramos “Blood Brothers” y se desataba la locura en La Cartuja. El fin de fiesta venía de la mano de “Wasted Years” coreado a pulmón abierto por toda la audiencia que no hizo sino dejarnos con ganas de mucho más. Pero el “Always Look on the Bright Side of Life” de Monty Python nos indicaba que el concierto había llegado a su fin.

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Sin duda un evento para recordar con una banda que está en un buen momento de forma aún siendo duras las criticas hacia Bruce Dickinson, que para muchos tras las recientes intervenciones quirúrgicas que ha sufrido no está a la altura. Para mí sigue siendo el Bruce de siempre, con más canas y más años, pero dando la talla siempre que se sube a un escenario, arropado además por grandes músicos que demuestran una compenetración que pocas bandas tienen hoy en día.

Por otros cuarenta años más.

Up The Irons!

  1. If Eternity Should Fail
  2. Speed of Light
  3. Children of the Damned
  4. Tears of a Clown
  5. The Red and the Black
  6. The Trooper
  7. Powerslave
  8. Death or Glory
  9. The Book of Souls 
  10. Hallowed Be Thy Name 
  11. Fear of the Dark
  12. Iron Maiden 
  13. The Number of the Beast 
  14. Blood Brothers
  15. Wasted Years