Este pasado sábado se ha celebrado la cuarta edicion del festival andaluz Palacio Metal Fest, que tiene lugar en la localidad sevillana de Los Palacios y Villafranca. Os contamos lo acontecido.

Esta edición del Palacio Metal Fest ha estado marcada por una buena noticia, su nominación a los premios Iberian Festival Awards en dos categorías: mejor line up y mejor festival pequeño, habiendo resultado finalistas de esta última. El resultado se conocerá esta misma semana en la ciudad portuguesa de Lisboa.

En esta ocasión el festival tuvo que hacer cambios de última hora debidos al temporal que ha azotado estos días nuestro país. El lugar de celebración habitual, el Parque de las Marismas de la localidad sevillana, se cambiaba así por el Pabellón Jesús Navas de la misma. Ganábamos con eso protección de cara al viento y la lluvia pero perdíamos calidad en cuanto al sonido por la resonancia del pabellón.

Suicidal Angels - Alex Márquez Photo

Suicidal Angels – Alex Márquez Photo

Y es aquí cuando me detengo para darle dos tirones de orejas a los organizadores, ya que hay dos aspectos que para mí han condicionado mucho el disfrute pleno del evento. Uno de ellos ha sido el sonido, quizás el más difícil de conseguir dadas las circunstancias, pero que podría haberse arreglado bajando un poco el volumen general, ya que en muchos casos incluso con tapones era realmente difícil distinguir instrumentos de voces o melodías. La saturación era constante. Parece que un concierto de metal tiene que tener siempre un “volumen brutal” y no es para nada así, hay que huir de ciertos clichés. También hay que decir que a partir de la quinta banda, Vhäldemar, se noto una leve mejora en el mismo.

Vhäldemar - Alex Márquez Photo

Vhäldemar – Alex Márquez Photo

Otro de los aspectos es la iluminación, que fue un auténtico despropósito. La persona que estaba a los mandos se limitaba a ejecutar una serie de programas predefinidos que nada tenían que ver con el desarrollo del evento; así, podía estar parada la música (por el final de una canción) y seguir en funcionamiento como si nada las luces estroboscópicas como si estuvieran iluminando el momento de un pogo. Los laterales del escenario estaban totalmente en penumbra y el centro demasiado iluminado con focos demasiado potentes, estableciendo un contraste de luz demencial. La distribución de las luces es casi más importante que la potencia de las mismas. Las luces de contraluz eran tenues, casi no se notaba su presencia y las luces frontales de colores (en ocasiones más de medio show con luces de un mismo color) hacían imposible la labor correcta de los medios gráficos allí congregados. Esto lo notaréis en las fotos del reportaje.

Pandemia - Alex Márquez Photo

Pandemia – Alex Márquez Photo

Salvo estos dos aspectos hay que decir que el ambiente en el festival era inmejorable, calculo que para la primera banda, Pandemia, habría congregadas allí unas cien personas o incluso más y teniendo en cuenta que su show daba comienzo poco después de las cinco de la tarde es todo un logro por parte de la organización.

Como he dicho los encargados de abrir el festival eran los cántabros Pandemia, con su thrash old school. Acaban de lanzar su último trabajo “Behind Enemy Lines” que han financiado a través de una campaña de crowdfunding y que ya han programado para presentar mas allá de nuestras fronteras este mismo año. Interpretaron seis temas de este último disco, tales como “Running Out Of Hope”, “Suicide Squad” o “Message Of Death” entre otras. Culminaron su actuación entre moshpits con una versión de “Arise” de los Sepultura más thraseros.

Marabunta - Alex Márquez Photo

Marabunta – Alex Márquez Photo

La segunda banda en subir al escenario tendría que haber sido Abductum, pero debido a unos problemas de salud de ultima hora no pudo materializarse su presencia en el festival. Por ello fueron sustituidos por los sevillanos Marabunta que, con una capacidad de reacción admirable evitaron que el festival se quedara cojo a esas horas. La banda se encontraba preparando lo que será su próximo disco. Sonaron temas reivindicativos, algo a lo que nos tiene bastante acostumbrados ya Marabunta. “A Media Verdad”, “Rutina”, “Enterrado Vivo”, “Hecatombe” o “Cobarde”, con el que cerraron la actuación, dejaron patente la potencia de este grupo en directo. Eso sí, tuvieron que dejarse dos temas en el tintero por el retraso que ya se acumulaba.

Zarpa - Alex Márquez Photo

Zarpa – Alex Márquez Photo

Los terceros en subir a las tablas eran los valencianos Zarpa, que ponían el punto de veteranía en el festival con sus 40 años sobre los escenarios. “Condenados al Exilio” es el último redondo de la formación, que cuenta ya con nada menos que 26 lanzamientos en su trayectoria. El último fichaje de la banda (desde 2016) es el guitarrista Serafín Mendoza, que con una Ibanez de la línea de Steve Vai demostró su maestría a las seis cuerdas. Con Vicente Feijoó a la cabeza, líder y alma de la banda fueron desarrollando su concierto en el que sonaron temas en su mayoría de su última etapa, como “Esto es Heavy Metal”, “Fantasía” o el tema con el que cierran siempre sus conciertos, “Herederos De Un Imperio”. Personalmente esperaba menos del concierto de Zarpa por lo que han sido una grata sorpresa.

Zarpa - Alex Márquez Photo

Zarpa – Alex Márquez Photo

Uno de los platos fuertes de esta edición, al menos para este que os escribe, eran los vascos Vhäldemar, que han editado hace poco más de un año “Against All Kings”. Este último trabajo les ha llevado mas allá de nuestras fronteras y ha sido un golpe en la mesa que reafirma que el heavy clásico no está ni mucho menos muerto. Se trata del quinto larga duración en su trayectoria y quedó debidamente presentado en la primera mitad del show, ya que los primeros seis temas del setlist estaban incluidos en el mismo.

Vhäldemar - Alex Márquez Photo

Vhäldemar – Alex Márquez Photo

A partir de ahí el concierto se centró en temas de sus trabajo anteriores tales como “The Old Man” (de “Shadows Of Combat”, 2013), “River Of Blood” y “Bastards” (de “Metal Of The World”, 2010) en el que Carlos se quejaba de esa gente que se pasa la vida buscando algo o luchando por conseguir alguna meta y luego viene cualquiera y se lo quita o “Breakin’ All The Rules” (perteneciente a “I Made My Own Hell”, 2003). La actuación se cerraba con “Energy” y “Lost World”, ambas de su primer trabajo “Fight To The End” (2002) y con un Carlos fuera de sí metiéndose entre el público y acabando subido encima de la barra, en la otra punta del pabellón. Sin duda uno de los mejores conciertos del festival o incluso de la temporada en Sevilla, aunque todavía sea pronto para decirlo.

Debauchery - Alex Márquez Photo

Debauchery – Alex Márquez Photo

A continuación y tras el pertinente intermedio le tocaba el turno a Debauchery, una banda alemana de “monstruitos” que pisaba por primera vez suelo español esa misma semana en Vitoria. Su estilo es una mezcla de la contundencia de Rammstein con la crudeza del death metal europeo. Basan su espectáculo en un trasfondo inventado y documentado por ellos, The World Of Blood Gods, del que podíamos recabar información en su puesto de mechandishing. Algo curioso es que esta banda tiene hasta un juego de rol de mesa, “Carnage, The Game Of Killing” que cuenta hasta la fecha con tres partes y del cual regalaban el manual de la primera en el concierto junto a pegatinas variadas y de gran tamaño. Tienen además varios cómics e incluso figuras.

La banda venía a presentar su último trabajo, “Thunderbeast” (2016) que cuenta nada menos que con 28 cortes y que incluye en el mismo al alter ego o proyecto paralelo de la formación, Blood God, que reinterpreta las mismas canciones (del corte 15 al 28) pero con un toque más de heavy clásico. Peculiar como mínimo.

Debauchery - Alex Márquez Photo

Debauchery – Alex Márquez Photo

La puesta en escena es simple a la par que visual: tres personas que aparecen sobre el escenario con máscaras de látex representando a seres demoníacos y que se despojan de ellas tras el primer tema dejando ver sus rostros llenos de sangre. Comenzaban con “Killerbeast”, “Ironclad Declararton Of War”, “Vampire Holocaust” o “German Warmachine” y también sonaron temas como “Let There Be Blood” o “Back In Blood”, guiños claros a AC/DC.

Cerraban el concierto con “Heavy Metal Monsternaut” entre otros, con aplausos y con un feedback grande, más que en anteriores citas de su gira por nuestro país.

Un telón enorme con un zombie y un tanque nos anunciaban que era el turno de los thrashers griegos Suicidal Angels, que se encuentran en un punto álgido de su carrera con su sexto y último trabajo “Division Of Blood” (2016). Hicieron un show que se nos hizo corto aunque fue quizás el más intenso de la noche. Fue un moshpit de dimensiones brutales constante, daba miedo acercarse a las primeras filas.

Suicidal Angels - Alex Márquez Photo

Suicidal Angels – Alex Márquez Photo

Interpretaron al menos cuatro cortes de este último trabajo intercalándolos con algunos de “Bloodbath” (2012), “Dead Again” (2010) y “Sanctify The Darkness” (2009) tales como “Bloodbath”, “Reborn In Violence” o la directa “Moshing Crew” que junto con “Apokathilosis” cerraban la descarga.

Los encargados de poner el punto y final a la noche eran los catalanes Bellako, que venían presentando su trabajo “Extinction” de 2016 y que pronto va a ser sucedido por un nuevo disco, pues la banda se encuentra ahora grabando nuevo material. No puedo decir mucho de su actuación ya que decidí irme antes de tiempo por el cansancio físico acumulado hasta el momento. A juzgar por su puesta en escena, que sí pude presenciar, diría que fueron un colofón más que digno para esta cuarta edición del Palacio Metal Fest.

Bellako - Alex Márquez Photo

Bellako – Alex Márquez Photo

Esa tarde/noche más de 450 almas disfrutamos de una edición más del que esperamos que consiga ser (aunque ya lo es un poco) un festival de referencia en el sur de España. Disfrutamos de un ambiente inmejorable a pesar de los cambios de última hora. Les deseamos mucha suerte para el próximo día 15 en Lisboa. ¡Larga vida al Palacio Metal Fest!