Encarábamos el domingo con pena por ser el último día de festival pero expectantes, pues tocaban varios pesos pesados a los que teníamos muchas ganas de ver como Ghost, Black Sabbath y King Diamond.

La jornada comenzaba en el Temple con los islandeses Skálmöld. Los vikingos reventaron la carpa desde el primer momento, y aún tocando por la mañana, había público siguiendo el concierto desde las pantallas grandes ubicadas fuera del recinto. Arrancando con “Innrás”, la animada “Gleipnir” atrajo la atención de muchos festivaleros, que se unieron a la fiesta escandinava. Con una ejecución impecable, el combo islandés repasó sus tres discos de estudio a través de temas como “Með drekum”, “Sleipnir” o la final “Kvaðning”, con la que se despidieron entre vítores, prometiendo una pronta vuelta a los escenarios franceses.

Dragonforce, Hellfest 2016 - Alex Marquez Photo

Dragonforce, Hellfest 2016 – Alex Marquez Photo

Justo después comenzaba en el Mainstage 2 la actuación de Dragonforce que nos ofrecieron un setlist corto, ya que solo disponían de 40 minutos y de todos es conocido la longitud habitual de sus temas. Lo temas se sucedieron con una protagonista, una plataforma central en la que cabían hasta tres de los miembros del grupo y que servía como puesto para que Herman Li y Sam Totman hicieran sus solos y habituales duelos. Venian promocionando su ultimo lanzamiento, un “best of” llamado “Killer Elite”, por lo que hicieron un breve repaso a algunos de sus éxitos, como “Heroes Of Our Time” o “Through The Fire And Flames” bien acoplados a la voz de Mark Hudson. Una buena manera, sin duda, de ir caldeando el ambiente.

En el mismo escenario de Dragonforce, pero con la actuación de No One Is Innocent en el Mainstage 1 de por medio, podíamos ver la actuación de Tarja que con su habitual simpatía nos iba desgranando cada uno de los diez temas que componían su setlist.

Tarja, Hellfest 2016 - Alex Marquez Photo

Tarja, Hellfest 2016 – Alex Marquez Photo

Uno de los platos fuertes del día fueron Gojira. Jugando en casa, los franceses gozaron del favor del público, animado en todo momento por la actuación de Joe Duplantier y compañía. Comenzando con “Toxic Garbage Island”, Gojira fueron uno de los damnificados por el mal sonido de los escenarios principales, llegando incluso a niveles en los que resultaba difícil seguir la canción, pero eso no parecía importarte a la audiencia, entregada fielmente a los de Bayona. El cuarteto venía presentando su nuevo disco, “Magma”, del que sonaron tres canciones: “Stranded”, “Silvera” y “Only Pain”. Aún así, sus aclamados “From Mars to Sirius” y “The Way of All Flesh” gozaron de un merecido protagonismo con grandes himnos como “Backbone” o “Vacuity”, tema con el que cerraron la actuación. Altísimo nivel el demostrado por Gojira, solo ensombrecido por el pobre sonido que ofrecía el Mainstage 1 -volumen cambiante, instrumentos que apenas se escuchaban y altibajos constantes, entre otras cosas-. A destacar el solo de batería de Mario Duplantier, toca una fiera detrás de los bombos.

Gojira, Hellfest 2016 - Alex Marquez Photo

Gojira, Hellfest 2016 – Alex Marquez Photo

A la misma hora que Blind Guardian comenzaba a reinar el Mainstage 2, los melódicos finlandeses Insomnium hacían lo suyo en el Altar. Comenzando con “The Primeval Dark”, el bajista y vocalista Niilo Sevänen nos condujo hacia la conocida “While We Sleep”. La guitarra de Markus Vanhala sonó a las mil maravillas durante su actuación, y nos deleitó una y otra vez con los solos que ejecutó. “Down With The Sun” fue una de las canciones más celebradas de la banda, que contaba con un público bastante numeroso y entregado. Tras la balada “The Promethean Song”, Insomnium encaró el final de su actuación con “The Gale” y el gran “Mortal Share”, que puso la guinda a un concierto lleno de emoción.

En el Mainstage 1 salían a escena Slayer, con su habitual actitud de “llego, descargo, y me voy” sin artificios ni pirotecnias, ni nada por el estilo. Abrieron con “Repentless”, tema que da nombre a su último disco y que desató el jubilo de miles de seguidores allí congregados. Sonaron himnos como “South Of Heaven”, “Dead Skin Mask”, “Raining Blood” y “Angel of Death” (con un fondo especial en homenaje a Jeff Hannemann), siempre bien recibidos por la audiencia, pero quizás demasiado vistos ya en los festivales veraniegos, lo cual hizo que el concierto fuera perdiendo fuelle.

Con muchísimo menos público de lo que le correspondería a un grupo de su talla -las pegas de coincidir con un mastodonte como Slayer-, a las seis y media de la tarde comenzaban a salir los integrantes de Taake. Con el vocalista Hoest a la cabeza (único miembro oficial del grupo), “Nordbundet” abrió el set de los noruegos, que no se amilanaron ante la escasez de audiencia. Tan hiperactivo como siempre, Hoest animó a los presentes sin cesar con temas como “Du Ville Ville Vestland” o la primera parte de “Hordalands Doedskvad”. Otra vez más, el buen sonido volvió a brillar por su ausencia, y canciones como “Umenneske” pasaron sin pena ni gloria precisamente por la dificultad de apreciar las notas, por desgracia. Aún así, el momento estrella de la actuación llegó con “Myr”, cuando Gjermund Fredheim dejó de lado su guitarra por un momento para regalarnos un brillante solo de banjo que, sorprendentemente, casa bien con el black metal. Fue la canción más celebrada por los fans, sin duda, que vieron cómo se despedía el grupo con la clásica primera parte de “Nattestid Ser Porten Vid”.

Nadie duda a día de hoy de la grandeza de los suecos Amon Amarth, pero por si alguien se despista, ellos mismos lo vuelven a recordar actuación tras actuación. Basta con mirar la escenografía que nos regalaron en el festival francés, con dos grandes dragones escupiendo humo en pleno escenario. Johan Hegg, líder y alma del grupo, salió con las pilas bien cargadas al ritmo de “Pursuit of Vikings”, y para cuando comenzó a entonar “As Loke Falls” ya se encontraba encima de uno de los dos dragones bajo la atenta mirada de miles de espectadores. La única pega fue que tocaban a plena luz del sol, porque los escandinavos no escatiman en luces, fuegos y decorados de infarto. Aún así, la deslumbrante actuación se desgranó en himnos como “Cry of The Black Birds”, “Death in Fire” o la más reciente y pegadiza “Raise Your Horns”, que gozó de muy buena aceptación entre el público. Tan correctos como siempre, con Johan Hegg interactuando constantemente con la audiencia, el combo vikingo se despidió de Clisson con dos de sus temas estrella: “Guardians of Aasgard” y “Twilight of The Thunder God”, con mjölnir gigante incluido.

A continuación en el Mainstage 1 tenia lugar la actuación de Megadeth, una de las bandas más esperadas del festival, a pesar de no ser cabezas de cartel como tal. Su escenario mezclaba elementos propios de una nave especial con algunas pantallas extra donde se proyectaban imágenes concretas para cada tema. Nos presentaron un concierto plano y hasta cierto punto aburrido, tampoco es que Dave Mustaine sea precisamente alegre en el escenario. Sonaron cuatro temas de su ultimo trabajo “Dystopia”: “The Threat Is Real”, “Post American World”, “Dystopia” y “Fatal Illusion” que combinaron con algunos clásicos como “Tornado of Souls”, que dedicaron al recién fallecido Nick Menza, (ex batería de la banda), “A Tout Le Monde”, muy apropiada para el publico francés y las imprescindibles “Peace Sells” o “Symphony Of Destruction”. Cabe destacar que en la batería pudimos ver a Dirk Verbeuren (Soilwork), ya que Chris Adler ya no tiene ninguna relación con Megadeth.

Ghost, Hellfest 2016 - Alex Marquez Photo

Ghost, Hellfest 2016 – Alex Marquez Photo

Con tres discos en su haber, los misteriosos Ghost despiertan pasiones allá donde van, y en pocos años han crecido a velocidad de vértigo. Con el tercer Papa Emeritus a la cabeza, los sonidos fantasmagóricos de “Spirit” dieron comienzo a una velada en la que el combo sueco demostró por qué estaban actuando en uno de los escenarios principales justo antes de Black Sabbath. La misa satánica continuó con “From The Pinnacle To The Pit”, otro corte de su último trabajo, “Meliora”. Tras una breve introducción del Papa, “Body and Blood” nos presentó a las Hermanas del Pecado, un grupo de ‘monjas’ que bajaron al público a repartir vino entre los asistentes. Ganando tiempo con “Devil Church”, “Cirice” mostró la otra cara del Papa, deshecho de su traje habitual para saltar a escena con una elegante chaqueta, mucho más sobrio. Este tema, junto al seguido “Year Zero”, desató la locura entre la audiencia, que ya estaba extasiado con los suecos. La bonita “He Is” puso el punto delicado en el concierto, que siguió con el repaso a “Meliora” con “Absolution” y “Mummy Dust”. Los músicos, impecables en todo momento, quedaban a la sombra de su líder, que interactuaba con los espectadores con memorables charlas. Y, tras un educativo speech sobre, atención, el orgasmo femenino, “Monstrance Clock” comenzó a sonar con el vocalista cantando entre la audiencia, acompañado por las Hermanitas. No fue la última sorpresa de la noche; el final fue uno de los más espectaculares y emotivos que se recuerdan en Clisson. Imaginad la escena: el grupo terminando la canción con un coro formado por las ‘monjas’, otro coro formado por niños y niñas, y fuegos artificiales al mismo tiempo. La explosiva combinación arrancó aplausos e incluso alguna que otra lágrima. Ghost fueron de otro mundo ese día. La pregunta ahora es: ¿con qué nos sorprenderán la próxima vez?

billetes ghost

Y llegó el gran momento, la hora de los verdaderos protagonistas de esta edición: Black Sabbath, embarcados en su gira de despedida, venían a decir adiós al escenario francés, pero no sin antes regalarnos hora y media de historia viva de la música. Los padres del heavy metalOzzy Osbourne, Tony Iommi y Geezer Butler, acompañados por el batería Tommy Clufetos, arrancaron la actuación con “Black Sabbath”, envueltos en una nube de luces psicodélicas. “Fairies Wear Boots”, “After Forever” e “Into The Void” fueron las siguientes en caer, y para cuando comenzó a sonar “Snowblind”, el público ya se encontraba gratamente sorprendido por el buen estado de la voz de Ozzy Osbourne. La gran “War Pigs”, coreada por miles de asistentes, nos llevó ya al ecuador del concierto, que gozó de muy buen sonido. Temazo tras temazo, el grupo sonaba compacto, unido, pero las miradas recaían en Tony Iommi. El guitarrista, clase de pies a cabeza, dio una magistral demostración de cómo hacer música y magia sobre el escenario. La recta final, con “Iron Man”, “Children of the Grave” y “Paranoid”, fue el broche de oro a un concierto inolvidable y una despedida por todo lo alto a los inmortales Black Sabbath.

Compartiendo horario con los cabezas de cartel y con una por ende mermada audiencia se preparaba el concierto de Paradise Lost, un concierto que sería especial ya que su setlist se limitaba al segundo disco de la banda, “Gothic”, al completo con “Desolation” el tema final como introducción. Cabe recordar que este año es el vigesimoquinto aniversario de la publicación de este trabajo y aunque no había constancia de que este homenaje fuera a celebrarse, entendemos que la banda quiso premiar así a sus fans más acérrimos.

Sonaron también en la parte final el tema “Embers” de su disco “Icon” y un par de temas de “The Plague Within”“No hope Insight” y “Beneath Broken Earth”

Paradise Lost, Hellfest 2016 - Alex Marquez Photo

Paradise Lost, Hellfest 2016 – Alex Marquez Photo

El veterano del festival, King Diamond, salía a escena a las 00.45h con un público no demasiado numeroso. Los que disfrutamos su actuación, aunque cansados tras tres intensos días de festival, fuimos recompensados con un buen sonido y una magnífica puesta en escena correspondiente a “Abigail”, su álbum de 1997. Sobre el escenario principal podíamos contemplar, en medio de un ambiente cuasi mágico y simulando la mansión encantada de la que habla el disco, cruces invertidas, una serie de espejos y dos escaleras por las que Kim y Jody Cachia, la actriz que le acompaña, habrían de pasarse subiendo y bajando toda la noche.

La representación daba comienzo con la inquietante intro “Out From The Asylum” (de su disco “Them”) para arrancar con el tema del mismo trabajo “Welcome Home”. “Sleepless Night” (de “Conspiracy”) era el siguiente corte que nos regalaban, con su lento y melódico comienzo y un espectacular -durante todo el concierto- Andy Larocque a la guitarra. Señalar que como corista le acompañaba, como ya viene siendo habitual, su mujer, Livia Zita. “Halloween” y “Eye of the Witch” fueron los otros dos temas que pudimos escuchar antes de que llegaran los primeros cortes de Mercyful Fate: “Melissa” y “Come to the Sabbath”.

Por fin sonaban los primeros acordes de “Funeral”, el tema con el que arranca “Abigail”, seguido de “Arrival”, mientras King Diamond, cuchillo en mano y rodeado de dos monjes, sacaba el cuerpo de una niña de un ataúd. El público, cada vez más entregado, no dejó de hacer crowdsurfing durante lo que restaba de concierto. “A Mansion In Darkness”, “The Family Ghost” o The 7th Day of July 1777, donde los monjes ayudantes cambiaron las guitarras de Larocque y Wead por unas acústicas para la introducción del tema, hicieron las delicias de los fans más entusiastas. Con “Omens”, “The Possession”, y “Abigail”, con los inconfundibles falsetes del tenor, llegábamos al punto álgido de la representación, que terminaba con la genial “Black Horsemen”. De nuevo la composición comenzaba en acústico, con King Diamond y la actriz encima de las escaleras, el vocalista alternando sus distintos tonos de voz y los monjes ayudantes cambiando los instrumentos por otros más adelante. Un broche final para una tremenda actuación tras el que sonaba “Insanity” y el gran King Diamond nos daba las gracias en medio de un larguísimo aplauso de sus seguidores, saludando una y otra vez y dejándonos con un grato sabor de boca y el sentimiento de sabernos privilegiados.

Aun con King Diamond en el escenario principal y con parte de la audiencia ya fuera del festival, salían a escena Deicide de una manera discreta pero efectiva, con tan solo luces blancas y las tres cruces invertidas de The Temple, cuatro con la que lleva “tallada” el propio Glen Benton en su frente. Con un escueto “Holy Shit!” empezaban a descargar “Homage of Satan”, el primero de los 16 temas que, sin pausa, Deicide le regalaba a su público.

Un concierto muy técnico y en ocasiones anodino para los profanos en este estilo, pero que sin duda hizo las delicias de los fans más fieles de la banda.

Deicide, Hellfest 2016 - Alex Marquez Photo

Deicide, Hellfest 2016 – Alex Marquez Photo

Tras Deicide y King Diamond dábamos por concluida nuestra andanza en la undécima edición de Hellfest encaminándonos hacia la salida, habiendo recogido nuestras pertenencias de las taquillas previamente, y despidiéndonos hasta el año que viene de la que había sido nuestra “ciudad” en los últimos tres días. Una edición memorable, como siempre con aspectos que pulir (sobre todo los relacionados con el trabajo de los fotógrafos), pero sin duda una experiencia única que todo metalhead debe vivir alguna vez en la vida.