Como cada año en el mes de junio, se celebra el Hellfest Open Air en la localidad francesa de Clisson, cercana a Nantes y perteneciente a la región de Pays de la Loire, en la Bretaña francesa. Este año además se cumplían los diez años de existencia de este gran festival y en metalsound.es no hemos querido perdérnoslo.

Llegamos a Nantes un día antes del festival y aprovechamos para hacer un poco de turismo. Nantes se ha ganado a pulso el “título” de ciudad más hipster de Francia, aunque durante el Hellfest y sus vísperas pasa a ser la ciudad más heavy del país. La gente inunda sus calles y va calentando motores para la gran cita en los bares de su magnífico casco histórico medieval. Es una ciudad que merece la pena visitar (si disponéis de algo de tiempo), o eso debió pensar Randy Blythe, al que pudimos ver dándose un paseo por la zona más turística.

Al día siguiente, viernes 19 de junio, el festival abría sus puertas a partir de las 10 de la mañana así es que tocaba madrugar para canjear la entrada por la pulsera de rigor y hacernos con una tarjeta Cashless, el nuevo método de pago de esta edición. Se trata de una tarjeta recargable con la que se podía pagar la bebida y comida dentro de festival, un novedoso método que sustituye a los tokens de toda la vida (monedas, fichas, púas, etcétera).

cashless

Tarjeta Cashless, el nuevo método de pago de esta edición

Una vez dentro con pulsera y acreditación pudimos visitar el Extreme Market, todo un supermercado de ropa, discos y accesorios para todos los gustos metaleros habidos y por haber. El Hell City Square presentaba una amplia oferta de alternativas, desde un peluquero (gratuito) hasta un muro de botas Dr. Martens para firmar en ellas, ademas del stand de preventa de entradas para la edición de 2016, que tendrá lugar los días 17, 18 y 19 de junio de 2016. Además también pudimos disfrutar de la Hellfire Tavern, una sorpresa que venía de la mano de Blizzard -creadores del famoso MMORPG World of Warcraft- en la que se podía jugar al juego en cuestión ademas de al HeartStone entre otras cosas.

Llegaba la hora de entrar al campo de batalla y para ello nos dirigimos a la ya archiconocida catedral del Hellfest, que este año presentaba un nuevo aspecto, más solida y vistosa.

Catedral Hellfest

Catedral – Hellfest

Una vez dentro, nos repartimos por los distintos escenarios. Os contamos lo que pudimos ver.

A falta de unos minutos para la una de la tarde, los alemanes Samsara Blues Experiment se subían al escenario de The Valley, dispuestos a ofrecernos una buena dosis de hard rock psicodélico con el que desperezar a los menos madrugadores. Los germanos iniciaron su actuación a golpe de For The Lost Souls, siguiendo con “Army of Ignorance” y “Center of The Sun”, procedentes los tres de su álbum “Long Distance Trip”, editado en 2010. Los cuarenta minutos de los que disponía el trío no dieron para mucho, dada la longitud de sus temas, por lo que “Shringara” e “Into the Black” cerraron el breve pero intenso show bluesero que nos transmitió muy buen rollo.

Mientras, en el Main Stage 2 los británicos Sylosis llegaban para presentarnos su último trabajo, “Dormant Heart”, del que pudimos oír algunos temas como “Mercy” o “Leech”. Poco más de media hora de thrash metal con tintes progresivos en la que también tuvieron tiempo para repasar cortes de su álbum “Monolith” (2012) como “Fear the world”.

Sylosis@Hellfest 2015

Josh Middleton – Sylosis

Tras los conciertos de Sylosis y Samsara Blues Experiment, los belgas Enthroned trajeron la oscuridad a Clisson con su rápido black metal cargado de letras ocultistas y satánicas. Con un juego de luces que llenaba la carpa de cruces invertidas, Nornagest y compañía gozaron de una buena respuesta por parte del público en temas como “Ha Shaitan” o “Evil Church”.

Salimos de las tinieblas belgas para gozar de la animada y divertida actuación de Truckfighters. El combo sueco nos presentaba su último trabajo de estudio, “Universe”, lanzado en 2014, y el rock desértico del trío atronó en la abarrotada carpa. El hiperactivo guitarrista Niklas ‘Dango’ Källgren, quien no paró de hacer virguerías de todo tipo con su instrumento, no precisó de mucho tiempo para poner al público patas arriba. Intercalando nuevos temas como “Mind Control” con canciones más rodadas del tipo de “Desert Cruiser”, los cuarenta minutos que nos ofrecieron los ‘americanizados’ escandinavos se nos pasaron volando, por suerte o por desgracia. Una más que agradable sorpresa para una servidora, que no conocía en profundidad el trabajo del combo.

Lo que para algunos era la hora de la siesta se convirtió en un gran concierto para otros, que pudimos asistir a la descarga de Vallenfyre en el “Altar” francés. Greg Mackintosh, más conocido por ser el guitarrista de los británicos Paradise Lost, capitanea el combo de death/doom metal, que salió a por todas con “Scabs”, primer tema de su reciente “Splinters”. Repasando canciones de sus dos discos hasta la fecha, el supergrupo -con miembros de Paradise Lost, My Dying Bride, Doom y At The Gates– gozó de un buen sonido en su actuación. Con dedicatoria a Nick Holmes incluida, quien actuaría unas horas después como frontman de Bloodbath, Mackintosh nos presentaba “Splinters”, uno de los puntos álgidos del concierto, que acabó con uno de sus temas más conocidos, “Desecration”.

Le llegaba el turno a Melechesh, que haciendo honor a su estilo musical salieron a escena con la cabeza tapada al mas puro estilo oriental, todos a excepción de Ashmedi, vocalista de la banda. Disfrutamos de un setlist corto, de tan solo ocho temas, tres de los cuales (“The Pendulum Speaks”, “Tempest Temper Enlil Enraged” y “Multiple Truths”) pertenecían a “Enki”, el último trabajo de la banda. El apabullante “Rebirth of The Nemesis” cerró la brillante actuación de los israelíes.

Melechesh@Hellfest 2015

Ashmedi – Melechesh

Pasadas las seis y media de la tarde, y con la carpa hasta los topes, los rusos Arkona saltaban al escenario al ritmo de la larga “Yav'”, de su último disco de mismo nombre. Con ese torbellino llamado Maria “Masha” Arkhipova como frontwoman, la formación folkie no necesitó mucho tiempo para animar al público, entregadísimo desde el minuto uno. La fiesta siguió con la conocida “Goi, Rode, Goi!”, uno de los temas más famosos del grupo, que provocó los primeros moshpits. Con “Serbia” y “Na strazhe novyh let siguieron presentando su nueva obra, que aunque tuvo buena acogida, no se puede ni comparar con la reacción de la audiencia nada más comenzar a sonar la bonita “Slavsya Rus!”. El casi dueto de voz y flauta que nos presentaron los moscovitas nos pusieron a cantar al unísono en ‘ruso inventado’ que a estas alturas del día nos sonaba hasta bien.

El apoteosis final llegó primero con “Stenka na Stenku”, y siguiendo las órdenes de la sargento Masha, se formó un gran wall of death que estalló en cuanto la vocalista dio la señal. El jolgorio folkie continuó durante los dos minutos y medio que dura la canción, enlazando con el último “Yarilo”, todo un himno de Arkona. Los rusos se despidieron firmando una sobresaliente actuación y dejando dolorido a gran parte del público ‘gracias’ a su fiesta pagana.

Llegaba uno de los platos fuertes del día, la actuación de Motörhead. Una de esas bandas que por muchas veces que veas, no te cansas de repetir. Muy atrás en el escenario para que no le diera el sol y rodeado de varios ventiladores, salía a escena Lemmy Kilmister, que últimamente ha estado aquejado de varios problemas de salud. “Shoot You in the Back” daba comienzo al setlist que los británicos nos habían preparado. Respaldado por Phil Campbell a la guitarra y un imparable Mikkey Dee a la batería, este último impecable como siempre, pudimos ver a Lemmy sin embargo un poco desmejorado, casi sin fuerza para sostener la botella de agua mineral que tenia en el soporte del micrófono. Sin duda una aparición que nos dejó un poco preocupados por el futuro del músico. Aún así sonaron temas míticos, como “Ace of Spades” o “Orgasmatron”; este último no era interpretado desde hace algunos años por la banda. En medio del setlist, dos solos, de guitarra y batería respectivamente, para dar un respiro a nuestro frontman. El broche final lo puso “Overkill” con un Lemmy cansado y que desapareció pronto del escenario al terminar. Lo mejor de la actuación, Mikkey Dee, una auténtica apisonadora en las labores de percusión.

Según avanzaba el día se acercaba otro de los conciertos más esperados, el de los suecos Bloodbath. Y es que con un discazo como Grand Morbid Funeral bajo el brazo, las expectativas no podían ser más altas. “Let The Stillborn Come to Me” dio el pistoletazo de salida al show, con los ensangrentados miembros de la banda comandados por el diabólico ‘fraile’ Nick Holmes, vocalista de Paradise Lost, con una cruz invertida al cuello. Otro tema del nuevo álbum, “Mental Abortion”, cayó con fuerza en el escenario francés, con el frontman fingiendo que se ataba una soga al cuello. El público celebró con alegría “So You Die” y “Breeding Death”, aunque no se apreciaba mucho movimiento entre los asistentes.

Tras “Anne”, cuyo intro sufrió un pequeño problema de sonido, “Cancer of The Soul”, del tremendo “Nightmares Made Flesh”, sonó tan maléfico como siempre, con una gran actuación de Nick Holmes a las voces. “Weak Aside” y “Soul Evisceration” dieron paso a otro tema nuevo, “Unite in Pain”, que nada tiene que envidiar al material antiguo de la banda. Bloodbath se retiró del escenario tras 50 minutos de actuación, cerrando su paso con “Like Fire” y “Mock The Cross”. Aún así, no tardaron en volver al “Altar” para interpretar su grandioso “Eaten”, con el que dieron por finalizado su gore show.

El combo sueco brilló en Clisson. ¿La única pega? La absoluta pasividad del público, que por momentos no dio señas de vida ante el atronador directo del combo. Una pena, ya que el propio frontman intentó una y otra vez despertar y motivar a los asistentes, con poco o nulo éxito.

Tras el bolazo de Bloodbath, y debido a un cambio de última hora en los horarios, por desgracia solo nos dio tiempo a ver el final del concierto de Lamb of God, de la mano de los clásicos “Redneck” y “Black Label”. Nos alegra mucho poder ver a Randy Blythe en plena forma tras el infierno que ha pasado en los últimos años, y aunque solo pudiesemos ver una mínima parte de su show, ese pequeño trozo nos supo a gloria.

Ya eran las ocho y media de la tarde y, ataviados con ropas góticas y las caras pintadas, como de costumbre, salía a escena la formación británica Cradle of Filth, que nos brindó  un show muy movido, a pesar de la actitud monótona de su vocalista, Dani Filth. Pudimos escuchar por primera vez en directo “Right Wing of the Garden Triptych”, tema perteneciente a su próximo trabajo de estudio “Hammer of the Witches”, que verá la luz en julio. También hubo tiempo para clásicos como “From The Cradle to Enslave”, “A Dream of Wolves in the Snow” o “Cruelty Brought Thee Orchids”.

Cradle of Filth@Hellfest 2015

Dani Filth – Cradle of Filth

A eso de las nueve menos cuarto en el escenario principal 1 podíamos ver un gran telón con los ojos de Alice Cooper. Tras caer éste apareció en escena el músico junto a su formación, iniciando su espectáculo con pirotecnia y su peculiar puesta en escena, transmitiendo desde el primer segundo su buen rollo al público presente con el primer tema, “Department of Youth”. Le siguieron éxitos como “No More Mr. Nice Guy” o “Hey Stoopid”, todas coreadas por el respetable. Y es que Alice Cooper sabe animar al público como nadie. Con una banda perfectamente compenetrada, pudimos disfrutar de un magnífico show con un sonido impecable. Ya para el final se reservaron “I’m Eighteen”, la archiconocida “Poison” y como bis “School’s Out”, donde incluyeron un guiño a “Another Brick in the Wall”, de Pink Floyd.

Los norteamericanos Mastodon, a pesar de ser una banda bastante sobria en directo, atesoran una gran calidad musical, no reconocida por todos. La zona del escenario The Valley presentaba una alta ocupación para presenciar el show de los de Atlanta. Nos presentaron con el virtuosismo que les caracteriza un setlist de doce temas en el que el cincuenta por ciento de los mismos pertenecían a su último trabajo, “Once More ‘Round The Sun”, como por ejemplo “Tread Lightly”, “Once More ‘Round The Sun”, “The Motherload” o “Chimes at  Midnight”. Tampoco faltaron clásicos como “Crystal Skull” o “Megalodon”.

Mastodon@Hellfest 2015

Troy Sanders – Mastodon

Guiados por la vena de la adolescencia, nos dirigimos al Altar para ver a los fineses Children of Bodom. La verdad es que, vistos ya en repetidas ocasiones, las expectativas no eran especialmente altas, pero desde la primera nota, la banda de Alexi Laiho salió enchufadísima. Abriendo con “Are You Dead Yet?”, el quinteto de Espoo nos presentaba a Antti Wirman (hermano del teclista Jane Wirman)  a la guitarra después de la salida de Roope Latvala. Desgranando clásicos de uno en uno, “Sixpounder”, “Hate Me!”, “Silent Night, Bodom Night” y “Everytime I Die” hicieron las delicias de un público muy entregado al melodeath de los fineses. Un breve guiño a su último lanzamiento, con “Halo of Blood” y “Scream for Silence”, supuso un paréntesis antes de volver a atacar con la gran “Hate Crew Deathroll”. Los clásicos “Lake Bodom” y “Downfall” pusieron la carpa patas arriba, y tras una cierta calma con “Angels Don’t Kill”, el broche de oro llegó veloz con “In Your Face”. Así terminó un concierto que sorprendió gratamente a gran parte de los asistentes (me incluyo), que volvimos a recuperar un poco la fe en los niños del lago Bodom.

Otro de los grupos que no nos cansamos nunca de ver es el liderado por Rob Halford. A estas alturas de la noche la zona de los escenarios principales estaba atestada de gente para ver a los de Birmingham. “Dragonaut” era el tema elegido para comenzar, perteneciente a su último trabajo, “Redeemer of Souls”. Comparado con conciertos anteriores se podía observar que la voz de Halford ya no es la misma y le cuesta llegar a las notas más agudas, algo que suple “versionándose” a sí mismo e incluso realizando algún gutural. También dejando que el público cante los estribillos, algo que viene haciendo en los últimos tiempos. Y es que los dioses también tienen su ocaso. Sonaron temas míticos como “Metal Gods”, “Victim of Changes”, “Turbo lover”, “Breaking the Law” o “Hell Bent for Leather” -con el ya conocido número de la moto- intercalados con alguno de los temas del último trabajo. Para los bises eligieron “Electric Eye”, “You’ve Got Another Thing  Comin'”, “Painkiller” y “Living After Midnight”, todo ello con múltiples cambios de vestuario de Mr. Halford. Y es que los conciertos de Judas Priest una vez que has visto uno son todos igual pero aún así, no nos cansamos de verlos.

El salvaje directo de los suecos Meshuggah era uno de los platos fuertes de la jornada, y no decepcionó, ni mucho menos. Al ritmo de “Rational Gaze”, los de Jens Kidman no dejaron títere con cabeza, con un maravilloso juego de luces que hacía aún más impresionante su actuación. El djent del combo escandinavo siguió su curso con “obZen”, “Do Not Look Down” y “The Hurt that Finds You First”, y llegó al punto cumbre con “Future Breed Machine”. El show groovie de los de Umeå, que mantuvo el altísimo nivel con el que comenzó durante la hora de duración que tuvo, acabó con las cervicales de los asistentes, quienes ondeaban las melenas al frenético y complejo ritmo de “Demiurge” y “Bleed”. Después de una retirada precoz, el combo volvió al escenario para rematar la faena con “Mind’s Mirrors”, “In Death – Is Life” y que, aunque tocaran a la misma hora que los míticos Judas Priest, Meshuggah son capaces de llenar un escenario y volar la sesera a todos los presentes.

Uno de los cabezas de cartel de esta edición del festival y en parte responsables de la superpoblación en el recinto de conciertos en la jornada inicial era Slipknot, cuyo montaje y espectáculo no deja indiferente a nadie. Como viene siendo habitual en esta gira el show se inicia con la intro de su último disco “.5: The Gray Chapter” seguido de “Sarcasthrope”. Tan solo oiríamos dos temas más del anteriormente citado ultimo trabajo, “AOV” y “The Devil in I” intercalados entre un ir y venir de cortes ya obligados en la discográfica de los de Iowa, “Wait and Bleed”, “Duality”, “The Heretic Anthem”, “Vermillion”, “(sic)”, “Before I Forget” o “Eyeless”.

Después de entretenernos un rato con los enmascarados de Iowa, llegamos justo a tiempo para presenciar la recta final de los Shining noruegos, apabullantes con su peculiar blackjazz metal. Sonaba “Helter Skelter” cuando nos adentramos en el Templo, que se nos presentaba con un impresionante juego de luces. Los de Jørgen Munkeby, quien alternaba la guitarra con el saxofón, ya tenían al no muy numeroso público en el bolsillo para entonces. La grandiosa versión del “21st Century Schizoid Man” de King Crimson nos dejó con los pelos de punta, antes de finalizar el show con la conocida “I Won’t Forget”, despidiéndose entre merecidos aplausos ensordecedores. Con ellos concluía una primera jornada de lo más intensa, aunque solo fuera el comienzo de lo que nos esperaba.

Texto: Aintzane Larrañaga, Alex Márquez, Salud Moreno

Fotos: Alex Márquez