Por fin llegaba el mes de octubre y con ello la gira de Airbourne por España, que en esta ocasión hacia cuatro paradas, dos de ellas en territorio andaluz. Os contamos qué tal fue el concierto de Málaga.

Hay un mantra que se viene repitiendo mucho últimamente: “Organizar conciertos o giras en el sur es tirar el dinero”. Estoy de acuerdo solo en una parte muy pequeña con esa afirmación, ya que evidentemente el público andaluz sabe apreciar perfectamente las giras importantes. Y para prueba el sold out de Sevilla para Airbourne en el día siguiente a este concierto de Málaga. En la sala Paris 15 nos encontramos a nada menos que 1.200 – 1.300 personas, gente venida desde distintos puntos de la comunidad, incluso desde Sevilla por no haber podido conseguir entrada allí.

Lo cierto es que hay pocas productoras de cobertura nacional y de cierta envergadura que se atrevan a traer a estas bandas por el sur. Afortunadamente Madness Live! se lía la manta a la cabeza con frecuencia y nos provee de buenas giras en estas latitudes.

A las 19:30 se abrían puntualmente las puertas de la enorme Paris 15, quizás la sala más grande de España. La gente entraba con tranquilidad y observaba con deseo el variado merchandishing mientras degustaban los primeros refrigerios de la noche.

Los encargados de abrir la velada eran Desecrator desde Melbourne, banda de thrash de la vieja escuela que se dispone a lanzar su próximo trabajo “To The Gallows” el día 27 de este mismo mes. Es el primer larga duración de la banda que previamente ha lanzado un EP y un disco en directo. Quizás su estilo no era el más afín a los titulares pero la realidad es que comparten algo aparte de su procedencia: las ganas de pasarlo bien sobre el escenario y la actitud macarra.

Desecrator descargó varios temas de su repertorio, inclusive con versiones de Metallica y del mítico “Born To Be Wild” de Steppenwolf. No faltó “To The Gallows”, el tema que le da título a su próximo lanzamiento y que ya era conocido por parte de la audiencia. Se mostraron muy agradecidos con el público malagueño por el gran apoyo recibido y tras 45 minutos de show se bajaron del escenario entre vítores y aplausos.

A medida que desmontaban toda la parafernalia de Desecrator, se iba quedando al descubierto el impresionante montaje que traía Airbourne. Pudieron montarlo al completo gracias a la envergadura del escenario, algo que a buen seguro no habrán podido hacer en su concierto de Sevilla al día siguiente.

A las 21:20, con cinco minutos de retraso con respecto a el horario establecido sonaba la intro de Airbourne que rápidamente daría paso a “Ready To Rock”, el primero de los trece temas que nos brindarían los australianos. Hay que recordar que recientemente han hecho un cambio en su formación, incluyendo a Harri Harrison, sustituto a la guitarra de David Roads que ha vuelto a trabajar al negocio de su familia.

El setlist giró en torno a dos de los cuatro álbumes de la banda, “Breaking Outta Hell”, su último lanzamiento y razón de su gira y “Runnin’ Wild”, su disco debut que ya es un clásico de la banda. Tras “I’m Going To Hell For This” llegaba uno de los temas más conocidos de la formación, “Too Much, Too Young, Too Fast”, que volvió loco al público malagueño, que a estas alturas ya estaba haciendo pogos y lanzando cerveza por los aires. Y hablando de cerveza, es curioso como mientras se preparaba el escenario los asistentes de la banda iban colocando multitud de vasos grandes de cerveza a medio llenar, del orden de unos 10 o 12, en la parte de atrás del escenario, junto a la batería. Una vez con el concierto en marcha pudimos descubrir que estos vasos eran la “munición” con la que Joel O’Keeffe bombardeaba al público durante todo el concierto.

“Down On You”, “Rivalry” y “Girls In Black” no contribuyeron en absoluto a calmar los ánimos, si no más bien a todo lo contrario. Para este último tema O’Keeffe se bajaba a una plataforma cerca del público con una lata de cerveza en la mano para hacer algo que ya viene siendo tradicional en sus conciertos, golpearse la cabeza con la lata al ritmo de la batería hasta que ésta acaba rompiéndose y esparciendo su dorado néctar a diestro y siniestro.

“Bottom Of The Well” es el único tema de “No Guts, No Glory” (2010, segundo trabajo de los australianos) que sonó en Málaga, eso sí, con una acogida espectacular. El público también se volcó con “Breaking Outta Hell” que a pesar de ser un tema reciente ya forma parte de la galería de “clásicos coreables” de la banda.

“It’s All For Rock N’ Roll” y “Stand Up For Rock N’ Roll” de distintos discos pero con un mismo cometido, el de glorificar el rock and roll y establecer un sentido para todo lo que la banda esta haciendo, sonaban para finalizar la descarga en la ciudad andaluza. El cuarteto de músicos se retiraba del escenario entre aplausos y gritos y se apagaban las luces.

Minutos después volvían a encenderse y comenzaban a escucharse las primeras notas de “Live It Up” con Joel subido a una de las estructuras de iluminación del escenario, en uno de los laterales. Rápidamente se bajaba para interpretar el tema como es debido. El punto final lo ponía uno de sus éxitos más grandes, “Runnin’ Wild”, que alargaron hasta la extenuación introduciéndole pasajes de Black Sabbath o AC/DC y repitiendo el numerito de la lata de cerveza.

Ahora sí, la banda se despedía y se retiraba del escenario dejando un muy buen sabor de boca y constatando que se puede hacer un gran espectáculo de rock sin que sea necesario un virtuosismo extremo. Recuerdo que cuando escuché Airbourne por primera vez me aventuré a decir que sustituirían a AC/DC y tras ver este show me mantengo en ese vaticinio. Sin duda una banda que no debéis perderos.

Texto y fotos: Alex Márquez

Os dejamos algunas fotos del evento: