Han pasado 10 años desde la última vez que el festival Extremúsika se celebró en Cáceres. Este año ha vuelto por todo lo alto y con mejores resultados.

Para poneros en situación, recordaros que Extremúsika es un festival que nació en Cáceres en el año 2004, por aquel entonces con un solo día de duración, en el Recinto Hípico de la ciudad. Lo organizaba una productora de cuyo nombre no quiero acordarme (aunque me acuerdo bastante bien) y bajo su amparo el festival prosperó durante al menos cuatro ediciones, ediciones en las que la climatología no fue adversa y que por lo tanto se sucedieron sin incidentes relevantes.

En abril de 2008 Extremúsika celebraba una edición más, esta vez con una previsión de lluvia del 100% en los tres días del evento. Por parte de la organización se aseguraba a los asistentes, a través de el foro oficial, que todo estaría controlado, que el recinto estaba acondicionado y que el festival se desarrollaría con normalidad. Los residentes en Cáceres sabíamos que eso no era cierto y que de ser la lluvia muy abundante el festival no iba a acabar bien. Efectivamente así fue: el recinto estaba impracticable, hubo varios casos de hipotermia en la acampada y además los escenarios que se habían montado eran de verano, es decir, sin techo. No había un equipo de mantenimiento trabajando ni nada que se le pareciera y los charcos eran ya del tamaño de piscinas olímpicas.

Extremúsika - Alex Márquez Photo

Extremúsika 2018 – Alex Márquez Photo

Extremúsika 2008 se suspendió antes de dar comienzo a su tercer día de festival y con ello se efectuó el traslado de su sede hacia Mérida, en la que tras otro año de lluvia (2009) el festival terminó muriendo definitivamente.

Es por esto que cuando se anunció la vuelta del festival a la ciudad que lo vio nacer y en las mismas fechas de siempre, la mayoría de los que vivimos la catástrofe de 2008 nos mantuvimos escépticos.

Hay que comentar que la productora que está detrás del festival ya nos es la misma, ahora es Progevents, que ya se ha coronado en Extremadura organizando conciertos como el de Scorpions o Robe Iniesta, ambos en Mérida. Hay que decir también que la capacidad de trabajo y de entrega de esta nueva productora está a años luz de su antecesora y que esto se ha visto reflejado en el resultado del evento.

Sin más preámbulos pasamos a contaros nuestra particular crónica del Extremúsika 2018:

Extremúsika, 12 de abril de 2018

Llegábamos al recinto del festival a eso de las cinco de la tarde, justo al comienzo del show del primer grupo del cartel, los locales La Mendinga. Abrían ante una reducida audiencia que portaba chubasqueros de plástico (regalados por la organización) y algunos paraguas. La lluvia era el principal enemigo del festival y para paliar sus efectos se habían tomado medidas de última hora, como la instalación de una carpa al fondo de la zona de conciertos. También se puso en marcha un equipo de mantenimiento que se dedicaba a achicar agua con una bomba extractora o a echar serrín y grava en las zonas de barro y charcos.

La Mendinga - Alex Márquez Photo

La Mendinga – Alex Márquez Photo

El director del festival, Carlos Lobo, nos contaba en la carpa de prensa algunos detalles, como por ejemplo las cifras de ventas (10.000 abonos para los tres días y 6.000 entradas de un solo día entre las tres jornadas, en total una asistencia de 38.320 espectadores). Unos números más que buenos teniendo en cuenta que Extremúsika ha estado en “standby” nada menos que nueve años. También nos hablaba de las más de 500 personas que han sido contratadas para trabajar en esta edición y de la potencia tanto de luz como de sonido, que había tenido que ser aumentada a última hora en unos 200.000 vatios más para sonido y 150.000 para iluminación. Todo esto ha supuesto un coste de algo más de dos millones de euros.

Tras la actuación de Belo Susodicho llegaba el turno a las seis y cuarto de la tarde de la actuación de Manolo Chinato. Hay que comentar que otro de los puntos positivos que han destacado en este festival ha sido su puntualidad a la hora de las actuaciones. Nos enfrentábamos a la incógnita de qué haría Chinato durante su show: ¿recitar?, ¿cantar?, ¿ambas cosas? Esta duda quedó despejada cuando vimos que el poeta se sentaba detrás de una mesita con una serie de papeles y comenzaba a recitar sus poesías entre el clamor del público asistente.

Manolo Chinato - Alex Márquez Photo

Manolo Chinato – Alex Márquez Photo

Vuelo 505 y Los Aslándticos eran los siguientes en actuar antes de Triana. La actual formación de la banda está liderada por Juan Reina a las voces y no cuenta con ninguno de los miembros originales de la misma, pues tras el fallecimiento primero de Jesús de la Rosa y de Tele después, solo queda vivo Eduardo Rodríguez Rodway, que se opone a este proyecto.

Sin embargo esto no ha supuesto ningún impedimento para que la banda continúe con su andadura, tras alcanzar un acuerdo económico con la viuda de Tele. Así, en esta ocasión interpretaron algunos de los clásicos de Triana, como “Abre la puerta” “El lago” y también temas de su nuevo disco, que verá la luz a mediados de mayo y se llamará “Triana Inmortal”.

Tras su actuación llegaba la hora del primer grupo metalero de la jornada, Sôber, que pondrán a la venta el próximo mes de mayo su nuevo trabajo, una revisión de su disco “Paradÿsso” en formato sinfónico. No hubo en su concierto ningún elemento sinfónico aunque de “Paradÿsso” (2002) interpretaron “Arrepentido”, “Diez Años” y “Animal”. Además sonaron otros temas más recientes, como “Cientos de preguntas”, “Estrella Polar” o “El hombre de hielo”.

Sôber - Alex Márquez Photo

Sôber – Alex Márquez Photo

Ya casi a las once de la noche y con una leve mejoría del tiempo salía a escena uno de los platos fuerte de la jornada: el gran Rosendo Mercado, que se encuentra realizando la que es su gira de despedida después de 45 años de carrera. Durante su actuación Mercado interpretó los grandes clásicos de la formación, como “Pan de Higo”, “Masculino Singular” o “Flojos de Pantalón”,  pero también tuvo tiempo para los cortes de su último disco (“De Escalde y Trincheras”) e incluso para marcarse alguna versión como “No Dudaría” de Antonio Flores o “Maneras de vivir” y “El Tren”, de su etapa en Leño.

Rosendo - Alex Márquez Photo

Rosendo – Alex Márquez Photo

El punto divertido de la noche llegaba de la mano de Mojinos Escozíos, quienes hicieron sonreír a los asistentes durante la hora y cuarto que duró su actuación. Era la tercera ver que la banda actuaba en un Extremúsika y esta vez el Miguel Ángel Rodríguez (“El Sevilla”) salía a escena con una bata de boxeo, que se quitó antes de comenzar el primer tema, quedándose vestido únicamente con una falda-pantalón roja con flecos que llevaba su nombre, a pesar de la baja temperatura que hacía en esos momentos de la noche.

Junto a él pudimos ver como siempre a los hermanos Barja (“El Puto” y “Zippy”) e hijo (“Vidalito”) y a Juan Ramón Artero (“Chicho”).

En su repertorio pudimos escuchar temas que ya son clásicos en su setlist, como “Mi Jefe”, “La invasión de las ladillas enfuresidas”, “Qué güeno que estoy”, “La Liebre”, “Las burbujitas”, “No tienes huevos”, “Las niñas de la Salle”, “Al carajo” “Ueoh!!“, cuyas letras fueron cantadas por todo el mundo.

Mojínos Escozíos - Alex Márquez Photo

Mojínos Escozíos – Alex Márquez Photo

Tras la actuación de los Mojinos salían a escena Inconscientes, la banda formada en 2006 por tres de los cuatro miembros de Extremoduro aprovechando un parón del grupo (Iñaki “Uoho” Antón, Miguel Colino y José Ignacio Cantera) junto a Jon Calvo como vocalista y el teclista Aiert Erkoreka.

Inconscientes está liderado por “Uoho” y es una manera de volver a darle vida a temas de Platero y Tú como “Hay poco rock & roll”, “El Roce de tu Cuerpo” o “Voy a acabar borracho”. En su setlist también incluyeron “Eterno Viajero”, de Extrechinato y Tú y para la que contaron con la presencia de Manolo Chinato. Además comentaron que pronto tendrán un nuevo disco que verá la luz esta primavera.

Inconscientes - Alex Márquez Photo

Inconscientes – Alex Márquez Photo

Ya a las dos y media de la mañana salía al escenario Tierra Santa para presentar su último disco, “Quinto Elemento”, a la venta desde el pasado 6 de octubre. De este ultimo álbum pudimos escuchar cortes como el single “Caín”. Los riojanos repetían presentación en Cáceres, donde ya estuvieron en septiembre de 2017 en el festival Rockefort.

Tierra Santa - Alex Márquez Photo

Tierra Santa – Alex Márquez Photo

La jornada se cerraba con las actuaciones de Poncho K e Iratxo, conciertos que no pudimos presenciar debido al cansancio físico.

Extremúsika, 13 de abril de 2018

Parecía que la jornada del viernes haría mejor tiempo… Era además el primer día en el que se podía disfrutar de las actuaciones de dj’s en la carpa de música electrónica, que le daba un aire festivo al evento con sus luces coloridas y sus 1.500 metros cuadrados.

Nosotros llegamos al recinto justo cuando comenzaba la actuación de Def Con Dos, aunque antes ya habían pasado por el escenario Los Jacobos, O’Funk’illo -que llenaron el recinto a pesar de ser las tres de la tarde interpretando algunos clásicos como “Nos vamos Pal Keli” y un cover de Rage Against The Machine (“Killing In The Name Of”)- o Boni entre otros artistas.

Def Con Dos llegaba a Cáceres para presentar su último trabajo, “#Trending Distopic” con el que la banda estrena nuevos temas pero también nueva formación, incorporándosele dos vocalistas, Samuel Barranco y Sagan, este último de identidad desconocida. Salían a escena con pasamontañas hechos con chalecos reflectantes, haciendo un claro guiño a la portada de su último disco. La banda nos pedía entre tema y tema asilo político en Extremadura.

No pararon en ningún momento, regalando a la audiencia temas nuevos (“Que tu nos persigas…”, “Derecho a Orgasmar”…) y algunos de los clásicos más conocidos, como “La Culpa De Todo La Tiene Yoko Ono”, “A.M.V. (Agrupación de Mujeres Violentas)”, “El Día de la Bestia”, “Mártires del Rock” o “Armas pal Pueblo”.

Def Con Dos - Alex Márquez Photo

Def Con Dos – Alex Márquez Photo

Tras Def Con Dos llegaba el turno del rap metal de Bourbon Kings, a los que un fuerte chaparrón sorprendió durante al menos la primera mitad de su actuación. A pesar de ello pudimos ver a sus fans más fieles totalmente entregados, armados con chubasqueros y paraguas en medio del barro, disfrutando de su música.

Bourbon Kings - Alex Márquez Photo

Bourbon Kings – Alex Márquez Photo

Después de la actuación de los vascos Parabellum, que tuvieron más suerte en cuestiones climatológicas, tocaba escuchar a Medina Azahara.

Eran las siete y media de la tarde cuando los de Córdoba, con casi cuarenta años de historia, arrancaban su concierto con “Paseando por la Mezquita”. Cabe destacar que tuvieron al público totalmente entregado durante todo su show, durante el que hilvanaron una canción con otra sin que el ánimo tanto del público como de la banda decayera en ningún momento. Durante la hora que tuvieron pudimos escuchar cortes como “Necesito respirar”, “Córdoba”, “Palabras de Libertad”, “Aprendimos a vivir”, “Velocidad” y “Todo tiene su fin” entre otras. Previamente nos habían contado en la zona de prensa que están preparando un nuevo trabajo, el sucesor de “Paraíso Prohibido”, aún sin título.

Medina Azahara - Alex Márquez Photo

Medina Azahara – Alex Márquez Photo

A las ocho y media llegaba el turno de Gatillazo que, liderados por el incombustible Evaristo Páramos satisficieron al personal más punk del festival, interpretando temas como “Un Minuto de Libertad” o “Esclavos del siglo XVI”.

Gatillazo - Alex Márquez Photo

Gatillazo – Alex Márquez Photo

Riot Propaganda sucedían a Juanito Makandé llenando el escenario de mensajes reivindicativos con temas incendiarios como “El Miedo Va a Cambiar de Bando”, “Bienvenidos al Paraíso”, “Guerras Púnicas”, “Agenda Oculta” o el que le da nombre a la banda, “Riot Propaganda”. Los integrantes de la misma, todos con camisa roja y corbata, no pararon en ningún momento de su actuación en la que es su gira de despedida.

Riot Propaganda - Alex Márquez Photo

Riot Propaganda – Alex Márquez Photo

Otros que se despiden del público -o al menos hacen un “parón indefinido” son los valencianos La Raíz, que con esta gira (“Nos Volveremos a Ver”) actuaban por primera vez en Cáceres. Su conexión con el público fue más que evidente, consiguiendo levantar a todo el mundo y que cantaran y bailaran al ritmo de canciones como “Entre poetas y presos”, “Rueda la Corona” (durante la que todos ondearon banderas republicanas), “Nuestra nación” o “La voz del pueblo”.

La Raíz - Alex Márquez Photo

La Raíz – Alex Márquez Photo

Ya cuando pasaba media hora de la medianoche salían al escenario los asturianos Desakato. Subían a las tablas guitarras, bajo y batería pero no se divisaba aún a Pepo, vocalista de la banda, que apareció por el foso y se subió a las vallas para saltar al público, llegando incluso a ponerse de pie a hombros del mismo para interpretar “Humo Negro”, sin duda uno de los inicios de concierto más brutales del festival.

Sonaron cortes como “Cuando salga el Sol” o “Animales hambrientos”, entre los cuales nos recordaban que venían de Asturias, una tierra pionera en la lucha obrera. Desakato es una formación que vive un punto dulce ahora mismo en su carrera, bendecidos tanto por la crítica como por el público. Una banda que no debéis perderos en directo.

Desakato - Alex Márquez Photo

Desakato – Alex Márquez Photo

La jornada terminó con las actuaciones de Green Valley, los extremeños Sínkope y Darkness Bizarre y el rapero El Langui. Nosotros nos retiramos para reponer fuerzas para la jornada tan intensa que nos esperaba al día siguiente.

Extremúsika, 14 de abril de 2018

Llegamos al recinto durante la actuación de Hamlet y por tanto no pudimos presenciar las anteriores. Ya habían pisado el escenario de “La Ciudad de la Música” Los Ramoninos, banda de niños que versionan algunos clásicos del rock y el punk, Ultima Experiencia, grupo de Miguel Ariza -que haría doblete más tarde con el Gran Wyoming-, Antílopez, Bocanada, Omnia Transit y los andaluces Alameda.

Los madrileños Hamlet por fin pudieron presentar “La Ira” en Cáceres (tenían programado un concierto en la ciudad hacía meses que tuvo que cancelarse debido a la falta de escrúpulos del promotor) y lo hicieron por todo lo alto. A pesar de la temprana hora, la banda movilizó al público. Molly no dudó en acercarse a las primeras filas para cantar con sus fans más acérrimos.

Hamlet - Alex Márquez Photo

Hamlet – Alex Márquez Photo

La siguiente actuación fue la de Wyoming y los Insolventes, que salían a escena todos ataviados con trajes de chaqueta rojos con camisa negra. El grueso del setlist se centraba en versiones de temas clásicos y en su mayoría conocidos, algunos de formaciones que ya habían actuado o que iban a actuar en este mismo festival.

Así, pudimos escuchar temas como “Vamos Muy Bien” de Obús, “Bailaré Sobre Tu Tumba” de Siniestro Total, “En Blanco Y Negro” de Rosendo o “Dolores Se Llamaba Lola” de Los Suaves. Cabe destacar el guiño de Wyoming al error ortográfico en la cartelería del festival (Bienvenidos escrito con dos B). Por todo lo demás podemos decir que fue un acierto incorporarles al cartel del festival.

Gran Wyoming - Alex Márquez Photo

Gran Wyoming – Alex Márquez Photo

Los siguientes en subirse al escenario fueron Lendakaris Muertos, que empezaban su concierto con una intro en la que podíamos escuchar el himno de la antigua Unión Soviética como hilo musical de un contestador en el que una persona con un marcado acento argentino (o uruguayo) nos daba distintas opciones para contratar a la banda. Se escucharon temas como “Gore ETA” o “El último Txakurra” en el que Aitor se bajó al foso y se dejó llevar por el público haciendo un prolongado crowdsurfing. No sería la única vez que el vocalista buscaría el contacto con los asistentes.

Cabe destacar la presencia muy activa de una de las incorporaciones de esta última etapa de la banda, Joxemi Redin de Ska-P o No Relax, un viejo conocido de la escena punk rock española de los últimos 20 años.

 

Lendakaris Muertos - Alex Márquez Photo

Lendakaris Muertos – Alex Márquez Photo

Tras el concierto de Martires del Compás llegaba la hora de ver a una de las bandas más esperadas de la tercera jornada de festival, Soziedad Alkoholika. Los de Vitoria venían presentando su último trabajo “Sistema Antisocial” del que pudimos escuchar algún tema como el animado “Alkohol”, entre otros. No faltaron temas insignes y tristemente aún de actualidad como “Piedra Contra Tijera” que recuerda los problemas legales que tuvo la banda por algunas de sus letras y que es un guiño claro a los que otras bandas siguen teniendo a día de hoy.

 

Soziedad Alkohólika - Alex Márquez Photo

Soziedad Alkohólika – Alex Márquez Photo

Tras la Mala Rodriguez, uno de los platos fuertes del festival para el público más rapero, llegaba el turno de Narco. Los sevillanos venían para presentarnos su último trabajo, “Espichufrenia”, que interpretaron casi al completo, una decisión quizá no muy acertada teniendo en cuenta que Extremúsika es un festival y muy probablemente la gente esperaría un setlist más variado de la ya larga trayectoria de la banda. El sonido estaba algo saturado y se hizo alarde de unos elementos electrónicos que cada vez son más frecuentes en el sonido de la formación.  Pudimos escuchar cortes como “Suicidate”, “Anticrista”, “El Trapichero” o “Mi Madre Es una Yonki”.

Como era de esperar no faltaron temas como “Tu dios de madera”, ya todo un clásico, “La Hermandad De Los Muertos” que mantiene vivo el espíritu del polémico videojuego “Matanza Cofrade” o “Chispazo” y “Ahí fuera” de su anterior trabajo, “Dios Te Odia”.

Narco - Alex Márquez Photo

Narco – Alex Márquez Photo

Tras los sevillanos, el recinto a rebosar se preparaba ya para recibir a los cabezas del cartel de todo el festival, los británicos The Prodigy. El escenario mostraba un cuidado montaje con distintas estructuras pseudofuturistas con cañones de luz extras y una escalera en uno de los laterales, lo cual presagiaba que en algún momento alguno de los miembros de la banda podría tener la intención de bajar a saludar al público cacereño.

Los primeros en hacer acto de presencia fueron Liam Howlett, DJ y creador de la banda junto a dos músicos de directo, un batería y un guitarrista. A continuación y ya con la música en marcha entraría el rapero Maxim con una franja blanca pintada en la zona de los ojos, como de costumbre, así como el ya bastante conocido vocalista y bailarín de la banda Keith Flint.

La discografía de The Prodigy no es especialmente extensa, tan solo cuentan con seis discos en casi treinta años de trayectoria, pero si uno de ellos ha marcado a toda una generación ese es “The Fat Of The Land” (1997), que llegó incluso a colarse en la BSO de la archiconocida película The Matrix. De este trabajo sonaron tres temas: “Breathe”, “Firestarter” y la polémica “Smack My Bitch Up”.

The Prodigy - Alex Márquez Photo

The Prodigy – Alex Márquez Photo

Hay que decir que a pie de foso era un poco estresante ver a Flint y Maxim moverse continuamente de un lado al otro del escenario, algunas veces incluso de espaldas al público, como si pretendiesen obviar a las 17.000 personas que en esos momentos centraban su atención en ellos. La interacción con los asistentes fue trabajo casi exclusivamente de Maxim, que arengaba continuamente a la gente, más especialmente a la de las primeras filas, sus “guerreros”.

Repasaron el resto de su discografía: “Invaders Must Die”, “Music For The Jilted Generation” o “The Day Is My Enemy”, todos ellos con dos o tres temas por álbum genialmente recibidos por la audiencia. Se despidieron una hora y media después dando las gracias al público por estar en todo momento con ellos.

Algo que la audiencia de Extremúsika no sabía, pues se trataba de una pequeña sorpresa por parte de la organización, era el detalle que vino a continuación. Se trataba nada menos que de una exhibición de pirotecnia para celebrar el buen concierto de los británicos. Este tipo de prácticas vienen siendo habituales en festivales en los últimos años y dan un toque de sorpresa y sofisticación a la organización del mismo. Todo un acontecimiento muy bien recibido por la gente en la zona de conciertos.

En este punto y debido al cansancio físico decidimos retirarnos aún quedando tres bandas por actuar: Tonino Carotone, y los extremeños Los Niños De Los Ojos Rojos y Bucéfalo.

De todo el festival hay que destacar la ausencia de incidentes y la buena organización, tanto en lo que respecta a horarios, limpieza y demás factores que hacen que un evento siga su curso. Ha quedado sobradamente demostrado que la lluvia y el terreno no son excusa suficiente para suspender un festival si se hacen las cosas bien y si se invierte en mantenimiento y cuidados del recinto.

Extremúsika ha vuelto mejor de lo que nunca fue cuando aún vivía su primera etapa. Carlos Lobo y su equipo comentan que ya se encuentran trabajando en la próxima edición del festival. Esperamos impacientes.