En ese incierto intervalo de tiempo entre la Semana Santa y la Feria de Abril de la capital hispalense en el que los bolsillos se resienten y la gente trata de resguardarse, recibíamos la visita de nada menos que Machine Head.

Tras más de dos años desde su última visita a territorio andaluz, la banda californiana volvía a pisar el sur de España, esta vez haciendo dos paradas en dos ciudades en las que no habían tocado antes: Sevilla y Málaga. Como sabréis ya de sobra, Machine Head ha decidido de un tiempo a esta parte no volver a tocar en festivales, por lo que las oportunidades de verlos se reducen a giras puntuales. También han establecido como norma que no tocan con bandas invitadas, lo que suplen haciendo un show de casi tres horas de duración. Solo Machine Head y nada más, para bien o para mal.

Machine Head - Alex Márquez Photo

Machine Head – Alex Márquez Photo

Con una larga cola ya formada y los aledaños de la Custom ya bastante animados, el personal de la sala iba preparando el terreno para lo que se avecinaba. Sorprendía un cartel en la puerta en el que se advertía de la prohibición de hacer fotos “incluso con el móvil” bajo riesgo de expulsión de la sala ¿Serán amiguetes Robb y Maynard James Keenan? Aún así es cierto que la advertencia y los toques de atención del personal de seguridad sirvió para que el numero de smartphones en grabación se redujera sensiblemente.

machine head

Cartel en la puerta de la Sala Custom

Otro de los carteles que se colgaron en la puerta de la sala advertía de que el concierto se retrasaría por motivos técnicos. No sabemos cuáles fueron exactamente esos motivos, pero sí que la banda ha agradecido la profesionalidad de su equipo de técnicos en sus redes sociales una vez terminado el concierto. Por lo tanto entendemos que efectivamente había justificación para casi una hora de retraso con respecto a lo establecido. Cabría esperar que el show quedase reducido para cumplir horarios y no demorarse, pero no fue así, la audiencia de Sevilla disfrutó de su espectáculo al completo.

Para esta ocasión la banda había preparado un escenario totalmente blanco, forrado hasta en los laterales y con la batería a una altura considerable, casi en el techo de la sala. Según el personal la banda había tenido que dejar la mitad de su producción en el camión, ya que la sala Custom, a pesar de ser una de las grandes salas de este país, es bastante pequeña.

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Con casi tres horas de espectáculo visual y auditivo sería llamativo que la banda no hubiera tocado algo de cada uno de sus nueve trabajos, y así lo hizo, repasó todos y cada uno de ellos.

A las 21:50h se apagaban las luces de la sala para dar paso a los primeros acordes de “Imperium”, uno de los temas más emblemáticos de la discografía de Machine Head. “Volatile” sería el primero de los cinco cortes que sonaron de su último trabajo, “Catharsis”, cuya gira era la razón de su visita a España en estas fechas. “Catharsis” no ha sido un disco especialmente alabado por la critica y quizás por eso la banda no interpretó más temas de este álbum en este concierto. Se echó de menos por ejemplo “Beyond The Pale”, uno de los singles y adelantos del nuevo trabajo y uno de los mejores temas del mismo.

“Now We Die” ponía la sala patas arriba y hacia las delicias de los asistentes de las primeras filas. Y es que el antecesor de “Catharsis”, “Bloodstone & Diamonds” sí que gozó de una buena acogida en su momento. Sonarían dos temas más de este trabajo. No podían faltar algunos cortes de “The Blackening”, uno de los álbumes más aclamados de los de California y por ello la banda nos regalaba “Beautiful Morning”, que no sería el único de tan magna obra.

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A estas alturas Robb Flynn y los suyos ya tenían al público en el bolsillo. Con la sala al borde del sold out es difícil no crecerse y coronarse, pero ellos querían rizar el rizo y se sacaron de la manga dos temas de “The Burning Red”, toda una apuesta teniendo en cuenta el odio que le tienen algunos de sus fans más acérrimos a este trabajo. Aún así sonaron atronadoras. “From This Day” sorprendió gratamente a la audiencia y su respuesta a la propia banda, que ha dicho en sus redes sociales que la gente saltaba como si estuviera en 1999 (fecha de lanzamiento del disco en cuestión).

No se olvidaron del álbum que les trajo a España en 2012, cuya actuación constituyó una de sus últimas intervenciones en festivales (Sonisphere 2012), al menos en España. Me refiero a “Unto The Locust”, del que sonaron un par de temas: “Locust” (aclamadísima por el público) y la maravillosa “Darkness Within”. Robb no se resistió a hacer un poco de patria y estando solo en el escenario interpretó al completo “Bastards”, uno de los temas incluidos en el nuevo trabajo. Es un tema acústico que va de menos a más y que, sorpresas de la vida, no funciona todo lo mal que cabría esperar en directo.

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También tuvo su momento de protagonismo absoluto Dave McClain, que hizo un magnífico solo de batería. A estas alturas de la noche ya se notaba el cansancio físico y este alto en el camino supuso una punzada en el ánimo de algunos de los asistentes. Y es que dos horas y 45 minutos de show es mucho tiempo, sobre todo un martes en el que la gente probablemente había trabajado y madrugado bastante. Esto se notó especialmente en la recta final del concierto, cuando aún quedaban algunos de los trallazos finales todavía por interpretar.

Una magistral “Davidian” con un pequeño wall of death daba paso a la ronda de bises en la que pudimos escuchar grandes éxitos de la banda como “Aesthetics Of Hate”, que Robb empezó a cantar con la letra de uno de los temas de los Backstreet Boys, haciendo así un guiño a dos personas que inexplicablemente portaban una bandera de los poperos norteamericanos.

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El show iba llegando a su final y sonaba “Game Over” con la voz ya algo tocada pero causando la misma satisfacción que si fuera al principio del concierto. La descarga se cerraba con “Old” y “Halo”, para la cual había preparados unos cañones de serpentina rojos y azules, que junto con el blanco de los chorros de humo conformaban los tres colores de la bandera estadounidense.

La banda se despedía entregando púas, baquetas y la camiseta de M.V.R. (Most Valuable Rager) que la banda regala en cada concierto al fan de primera fila que lo haya dado todo durante el show. Sin duda una de las citas del año en Andalucía que junto con el concierto de Málaga no serán fáciles de olvidar en esas tierras.