El segundo de los conciertos de rock del Festival de la Guitarra de Córdoba, y el más grande de todos los del certamen era sin duda el de KISS en la plaza de toros de Los Califas, tras haber disfrutado el día anterior del show ofrecido por Europe en el Teatro de la Axerquía.

El mes de julio en Córdoba no está siendo lo que se esperaba en cuanto a temperaturas, lo cual favorece claramente a los asistentes de los conciertos que se desarrollan en la ciudad andaluza en estas fechas. La plaza de toros acogía nada menos que a KISS, la “multinacional” (porque lo de banda se les queda un poco pequeño) rockera más grande del mundo. Venían acompañados de Mägo de Oz pese a que en el concierto de Madrid la banda invitada era Megadeth. Algo estamos haciendo mal en el sur para pagar la misma entrada y tener bandas de menos repercusión.

The Blackmordia - Alex Márquez Photo

The Blackmordia – Alex Márquez Photo

A última hora se añadieron al cartel los franceses The Blackmordia, que no pudieron actuar en Madrid a causa de los retrasos con la producción de KISS, que el día antes habían estado en el Rock Fest Barcelona.

The Blackmordia son esa banda que nadie llega a comprender porqué forma parte del cartel y qué pintan en un concierto de rock de esta categoría. Buceando un poco en Internet podemos ver que acompañarán a Gene Simmons en solitario en algún concierto, por lo que deducimos que tienen algún tipo de acuerdo con KISS o al menos con el bueno de Gene, aunque también han teloneado a bandas como Five Finger Death Punch, Gojira o Nickelback.

Lo cierto es que la banda, The Blackmordia, salió motivada ante una todavía escasa audiencia para presentar su último single, “God”, que es la única novedad de la que dispone la banda a parte de su primer trabajo, un EP de nombre “Slaves Of Barong”. Para ser honestos, la actuación de los franceses pasó sin pena ni gloria por los oídos de los asistentes, que no parecían estar muy interesados en el show.

Mägo de Oz - Alex Márquez Photo

Mägo de Oz – Alex Márquez Photo

A las 21:30 daba comienzo el segundo concierto de la noche, esta vez de los madrileños Mägo de Oz que traían a Córdoba la gira aniversario de sus treinta años de vida. La banda comenzaba con una intro en la que se podía escuchar la ya célebre -y absurda- frase de Mariano Rajoy: “Cuanto peor mejor para todos y cuanto peor para todos mejor, mejor para mí el suyo beneficio político”. Pese a que el sonido no destacó por su calidad -estuvo bastante saturado durante las actuaciones tanto de The Blackmordia como de Mägo), el público agradeció enseguida que el grupo comenzara su show, que arrancó fuerte con clásicos como “Maritornes” “Molinos de Viento”. Los de Madrid intercalaron cortes más antiguos (“El Atrapasueños”, “La Costa del Silencio”) con otros más modernos como “H2OZ” o “Alma”. Además también se pudo disfrutar de la voz en solitario de Patricia Tapia, que interpretó “O mio babbino caro” (composición de Puccini que Mägo de Oz introdujo en su “Diabulus in Opera”) y de la colaboración de Mägo de Oz con Manuel Escudero (vocalista de AGO), que interpretó junto a Zeta el tema “Satanel”.

Mägo de Oz - Alex Márquez Photo

Mägo de Oz – Alex Márquez Photo

El concierto terminaba como no podía ser de otra forma con “Fiesta Pagana”, tema que es desde hace mucho tiempo un himno aunque muchos lo tengan ya aborrecido, pues se ha puesto hasta la saciedad en fiestas, discotecas y verbenas.

Pasados unos minutos de las once de la noche se apagaban las luces y comenzaba a escucharse al ya mítico speaker diciendo “Aaaaaaaaaaall right Córdoba, you wanted the best, you got the best, the hottest band in the world, KISS!” seguido de una explosión y la pertinente caída del telón que tapaba hasta entonces el escenario.

KISS - Alex Márquez Photo

KISS – Alex Márquez Photo

En ese momento veíamos bajar una plataforma (dos en realidad) del techo del mismo con los cuatro miembros de la banda -plataforma que no se llego a montar en Madrid por problemas de tiempo y que sí pudimos disfrutar en Córdoba-. Sonaba “Deuce”, que le daba a Gene Simmons la iniciativa a la hora de encarar el trabajo vocal.

Hay que comentar que los norteamericanos cuentan con un problema importante y no es precisamente la edad: es la voz de Paul Stanley, que está en el peor de los estados posibles, no pudiendo ejecutar prácticamente ninguno de los agudos y teniendo gran dificultad para cantar algunos de los estribillos más míticos. Lo suplen los otros tres miembros de la banda acompañando y arropando a Stanley en los coros e incluso cantando alguna parte.

KISS - Alex Márquez Photo

KISS – Alex Márquez Photo

La verdad es que esta carencia no empaña el show de los norteamericanos, que son unos maestros en estas lides y que saben cómo agradar y sorprender al publico aún sin improvisar demasiado en sus más de 45 años de carrera.

Tras “Deuce” sonaban las primeras notas de “Shout It Out Loud”, otro de los himnos más importantes de KISS. Durante estas dos primeras canciones, Gene, Paul y Tommy aprovechaban para satisfacer a los reporteros gráficos que poblaban en ese momento el foso, posando prolongadamente hasta que todo el mundo tuviera su foto.

KISS - Alex Márquez Photo

KISS – Alex Márquez Photo

El show que KISS ofreció en Córdoba tenía todos los ingredientes de un concierto clásico de la banda. Pudimos ver por tanto a Gene Simmons escupiendo fuego en “Firehouse”, tras la cual Tommy Thayer se arrancaba a cantar con “Shock Me”, que terminaba con un solo de guitarra en el que disparaba fuegos artificiales desde el mástil de su instrumento hacia todos los lados del escenario.

“Calling Dr. Love” sirvió de prologo a un coreadísimo “Lick It Up” en el que se volvieron a ver las carencias de Paul. A continuación llegaba otro de los momentos más típicos en un concierto de KISS: el numerito demoníaco de Gene Simmons en el que tras algo parecido a una posesión infernal, termina escupiendo sangre y volando a las alturas del escenario para interpretar desde ahí “God Of Thunder”.

KISS - Alex Márquez Photo

KISS – Alex Márquez Photo

“Love Gun” es el tema de lucimiento de Paul y uno de los momentos más emocionantes del show ya que, agarrado a una tirolina, se desplaza por encima del público a una plataforma cercana para cantar el tema cerca de la gente de la grada y bailotear cual gogó de discoteca en los interludios musicales del corte.

“Black Diamond” ponía fin a la descarga de los neoyorkinos. Hasta el mismo Eric Singer se aproximaba al borde del escenario con un puñado de púas para dárselas al publico.

Pero no finalizaba ahí el concierto, todavía quedaba repasar un par de temas: “Detroit Rock City” del mítico disco “Destroyer” y el tema que siempre usan para cerrar sus conciertos, “Rock And Roll Al Nite” de “Dressed To Kill”, que puso el colofón entre confeti de todos los tipos.

Sin duda es un hito para el Festival de la Guitarra el hecho de haber podido traer a tan legendaria formación a tierras cordobesas, aunque honestamente dudo que vuelva a producirse tan magno evento dada la escasez de publico, tan solo 9.000 personas en un lugar con capacidad para unas 15.000.