Con las pilas cargadas y toda una jornada por delante, volvimos a Gilena para vivir la segunda jornada del Acordes de Rock 2017. Os lo contamos.

Con más calor que en el día anterior y una jornada con un cabeza de cartel poco usual, llegamos a Gilena a mediodía para comer algo por la zona y entrar puntuales al recinto a la hora de su apertura. Eramos muy pocos los que nos congregábamos todavía en el polideportivo de la localidad sevillana y gran parte de los presentes se cobijaban a la sombra de las gradas.

Los encargados de abrir la jornada eran Sexaine, desde San Fernando y lo hacían frente a una audiencia de unas diez personas a los que el mismo Mariano Muniesa, presentador del evento, contaba y preguntaba su nombre. Presentaban su último trabajo, el segundo en su trayectoria, “Pornrockalipsis” (2014) a la vez que anunciaban que ya están manos a la obra con su tercer lanzamiento. Lo cierto es que movilizaron al escaso público y prepararon el terreno para el largo día que nos esperaba.

Tras ellos y cambiando de tercio salían a escena Evil Impulse, un conjunto ciudadrealeño que practica un heavy/thrash clásico con dos trabajos en el mercado, siendo el último “Who’s Gonna Kill Who?” de 2015, del que pudimos escuchar algunos cortes como “Lobotomizer”, “Ancient Paradox” o “War, divine punishment”. Además se marcaron una versión de Anthrax, concretamente del tema “Only” que originalmente interpretaba John Bush y que ellos tocaron a la perfección. Finalizaban su actuación dejando una muy buena impresión con el tema “Fragments”, también de su último disco.

Con el ambiente ya caldeado llegaba el momento de recibir la descarga de una de las bandas que más han crecido en estos últimos años. Nos referimos a Overdry, procedentes de Jerez de la Frontera para que su tercer disco “El Oscuro Reino del Verso” (2016) llegase a oídos de todos los asistentes. Sonaron temas de este álbum (“La misión”, “Quimera”…) y de “Golem” (2014) tales como “Hoy Como Ayer” o “Algo Más Que Mentiras”. Como guinda a su actuación, la banda había preparado una versión de uno de los temas mas emblemáticos de Slipknot, “The Heretic Anthem” del ya mítico “Iowa”. A decir verdad, el público no se implicó demasiado con la banda, quizás por la temprana hora todavía con un sol de justicia o porque los jerezanos no supieron estimularlo lo suficiente.

La siguiente banda en salir al escenario con, a esas alturas una media hora de retraso, fue Legacy Of Brutality. Personalmente era una de las formaciones que más me interesaban de todas las que se daban cita en Gilena ese sábado. Ganaron el concurso de bandas españolas para el Wacken Open Air en 2016 y por lo tanto fueron a actuar allí y desde entonces, su trayectoria ha ido en ascenso a pesar de lo difícil que es abrirse paso practicando un estilo como el death metal. Su último trabajo, “Giants” data de 2014, en torno al cual giró la actuación de los asturianos. Sonaron brutales temas como “Under The Hammer Of Doom” o “Emperor of a Dying Garden” aunque también hubo tiempo para clásicos como “Rebirth Of The Ancient Cult” o “Beyond The Walls Of Colosseum”.

Dejaron un buen saber de boca y el cuerpo ya preparado para lo que vendría horas más tarde.

Mientras tanto tocaba un poco de humor absurdo de la mano del Reno Renardo, que pisaba por primera vez territorio andaluz. Tras diez años de su nacimiento en Internet con su éxito “Camino Moria” (que también sonó esa noche) y su primer disco homónimo, la banda cuenta ya con cinco trabajos y una buena base de fans. Quizás el secreto de su éxito radica en que han sabido tocar la fibra humorística de mucha gente con temas como “Crecí en los Ochenta”, que nos define a toda una generación o algunos covers a su manera.

La realidad es que plantearon un concierto divertido con temas que casi todos conocíamos y ademas con confeti y un personaje que se disfrazaba según la canción. Abrieron con “Cipote Ancho” y la festiva “Meriendacena Medieval” y no faltaron canciones como “Orcos de Mordor” -dedicada al público que asistía-, “El Bogavante”, la ya mencionada “Camino Moria” o el colofón del show, “Crecí en los 80”. También es cierto que el Reno Renardo suscita controversias entre los metaleros más “tradicionales” y los más abiertos de mente, pero a fin de cuentas en la variedad esta el gusto, ¿no?

Uno de los conciertos más esperados de la jornada era el de Vita Imana, que venían a presentar “EL M4L” a tierras andaluzas después de algunas actuaciones memorables como la del Resurrection Fest, que algunos de los asistentes habían podido presenciar. Hubo problemas técnicos por lo que las pruebas de sonido se alargaron. Esto supuso un recorte en el tiempo de la banda en escena para no acumular un retraso excesivo, de unos tres temas, algo que no gusto a la formación, que no permitió que Mariano Muniesa llegase a presentarlos y que se mostraron más agresivos de lo habitual sobre el escenario.

Enlazaban los temas rápidamente: “Seis Almas”, “Gondwana”, “Ablepsia” o alguno de los cortes del disco nuevo como “Mi Camino” o el que da nombre al álbum. Mención especial a una colaboración inesperada, la de Víctor, voz de la banda andaluza Brutal Thin, momento que Javier Cardoso utilizaba para apelar a la hermandad entre bandas, algo que escasea bastante en el panorama metalero nacional.

Tras los madrileños y muchas otras pruebas de sonido, con algún que otro corte de luz, quedaba todo preparado para los cabezas de cartel de esta segunda jornada de festival, los blackmetaleros suecos Dark Funeral, que con una dilatada carrera presentaban su ultimo CD (“Where Shadows Forever Reign”). Dark Funeral plantean un espectáculo simple, potente y directo, con una puesta en escena con cuero, corpsepainting y muchas tachuelas y eso mismo es lo que trajeron a Gilena. Era gracioso como poco ver en el backstage la ropa del show de los suecos tendida en las vallas de una pista deportiva que había en la zona, pero los tours son así, en algún sitio hay que lavar la ropa.

El show de Dark Funeral daba comienzo tras una intro en la que los miembros de la banda iban tomando posesión de sus posiciones en el escenario de manera lenta y pausada. Todos los movimientos en el escenario de Dark Funeral fueron así: serenos, solemnes. Empezaron con “Unchain My Soul”, primer single de su último trabajo. No sería el único tema que escucharíamos de “Where Shadows Forever Reign”, ya que llegaron a sonar un total de cinco, como “As I Ascend” o “As One Whe Should Conquer” entre otros.

Hubo tiempo para algunos clásicos más conocidos, como “The Arrival Of Satan’s Empire” con la que la banda ya había entrado en calor, la bien recibida “Stigmata” o “My Funeral”, con la que la banda hacia una pequeñísima pausa para a continuación encarar la recta final del concierto.

Interpretaron “Nail Them To The Cross”, primer tema hecho público (y lanzado como single) con la voz de Heljarmadr, sustituto de Emperor Magnus Caligula, voz de la banda en los cinco discos anteriores. Tras “Atrum Regina” cerraban con “Where Shadows Forever Reign” tema que le da titulo a disco. Tras una ovación cerrada Chaq Mol (guitarrista) y Fredrik Isaksson (bajista de directo) salían a repartir setlists y púas y después se retiraban del escenario para dar por concluida la intervención de la banda en el festival.

Hay que destacar el magnífico sonido tanto para Dark Funeral como para Vita Imana del que disfrutamos, sin necesidad casi de utilizar tapones a pesar de estar muy cerca de los altavoces.

Saurom están en las antípodas musicales de la banda que les precedía, pero eso no fue un problema porque había fans suyos en primera fila horas antes de su concierto. Los gaditanos eran los únicos del cartel que también participaron en la primera edición del evento y para esta ocasión no ahorraron en fuego y pirotecnia. Como viene siendo habitual en sus conciertos, se vive un ambiente festivo, casi contagioso, que unido a los chistes de Miguel y al feeling que desprenden en el escenario, hacen de sus shows algo agradable a la vista. Sin duda uno de los temas más movidos fue “Noche de Halloween” así como “Fiesta”, de estribillo simple y directo

La actuación de los gaditanos finalizaba con “La Taberna”, con una pequeña sesión de fuegos artificiales, algo que sorprendió gratamente al público.

Con todas estas experiencias y bastante cansancio acumulado decidimos retirarnos a eso de las cuatro de la mañana sin poder ver las últimas dos actuaciones, las de Megara y ApologieS, ya que se acumulaba bastante retraso, aunque no tanto como el día anterior.

Acordes de Rock es una apuesta difícil y ambiciosa que ha llevado a cabo un equipo joven, aun por rodar pero con un entusiasmo enorme. De cara a ediciones venideras deberían replantear algunos aspectos del evento, tales como el estilo musical dominante, la cantidad de bandas, el recinto o reforzar la seguridad y personal sanitario. Pero estamos seguros de que saldrán adelante y esperamos que Acordes de Rock llegue a ser un festival referente en Andalucía y el sur de país en general.