Cuando parecía todo perdido, un rayo de luz llega a la prácticamente nula escena metalera cacereña en forma de festival de un día. Hablamos del Rockefort Festival.

Tan jocoso nombre se debe a un programa de radio local madrileño en el que participaba Angel Romero “Vallekas”, organizador también de este evento que ahora nos ocupa y de otras citas importantes de la historia musical de la ciudad como el ya extinto Extremúsika o alguno de los conciertos de metal de la feria de la localidad.

Hay que decir que la organización de este festival era una apuesta segura, ya que aglutinaba a varios pesos pesados del metal nacional con larga trayectoria en una zona de poco o ningún movimiento de bandas.

Las infraestructuras del festival eran precarias, no había pulsera para entrar y salir del recinto (de hecho al principio estaba prohibido), la bebida dejaba bastante que desear y la cantidad de polvo en suspensión era insufrible. La previsión de comida fue deficiente ya que a eso de las 12 de la noche, en el ecuador del evento, ya no quedaban bocadillos ante el estupor de la mayoría de la gente. Finalmente se permitió a los asistentes salir y volver a entrar para conseguir alguna vianda.

Hay que destacar que la afluencia de público fue muy grande, llegando incluso a desplazarse gente desde Huelva, Salamanca o alrededores. El festival estaba presentado y animado por el Mariskal Romero y Jason Cenador, que se encargaban también de pinchar música relacionada con las bandas que tocaban o con los eventos que acaecerán en España en los próximos meses.

El festival daba comienzo con la banda local Dimenssion que salía a escena con una formación muy cambiada y con una voz femenina al mando. Tan solo veíamos en el escenario a dos miembros originales, Oscar a la batería y Antonio a la guitarra. Interpretaron algunos temas de su repertorio y alguna versión como la de “The Show Must Go On” de Queen, que movilizó a la gente hasta entonces estática. Se nota el tiempo fuera de los escenarios y quizás la precipitación para preparar este show. También les falta algo de movimiento, pero nada que no se pueda pulir de cara a ocasiones venideras. Desde aquí le deseamos la mejor de las suertes en esta nueva etapa.

Los siguientes en subir al escenario eran los segovianos Lujuria, que iniciaban en Cáceres su gira “Cuentos en vivo para mayores”. Esta gira conmemora los 22 años del lanzamiento de su primer álbum “Cuentos Para Mayores” el cual interpretaron integro. Algunos cortes de ese disco han permanecido en el setlist de los conciertos de Lujuria a lo largo de los años, como la siempre festiva y desenfadada “Estrella Del Porno” o “No Hay Manera”. El resto del disco sin embargo resulta bastante desconocido para la mayoría de los fans de la banda y quizás fue por eso por lo que el publico no se movilizó lo que debiera a pesar de las constantes arengas de Óscar Sancho

Sin embargo los dos últimos temas del show si que consiguieron alborotar al público bastante: “Joda A Quien Joda” y “Corazón De Heavy Metal”, dos de los himnos de la banda que son toda una declaración de intenciones y que  hacen sentirse identificados fácilmente a la audiencia que los recibe. Lujuria siempre en su línea y fieles a su estilo.

Le tocaba el turno a Saratoga, que ya habían estado en Cáceres en el mes de mayo durante la Feria de San Fernando por lo que en este caso el repertorio fue muy similar al de aquella ocasión. Nos quedaba la duda de si veríamos sobre el escenario a Jero Ramiro, aquejado de algunos problemas de salud que debe curar cuanto antes y que no estará con la banda en algunos de sus conciertos. Finalmente la banda estuvo al completo en  Cáceres.

Abrieron la descarga con “Tras Las Rejas”, corte cañero y ya un clásico al que sucedieron temas como “Maldito Corazon”, “Las Puertas Del Cielo” o la preciosa balada “Si Amaneciera”. La gente coreaba “Tete bésale” respondiendo a la petición de Oscar Sancho un rato antes, que decía que queria declararle su amor a Tete y pedía al publico que le echara una mano cantándole esta consigna.

Ambiente divertido por tanto en el concierto de Saratoga que también interpretó temas de su último trabajo hasta la fecha “Morir En El Bien, Vivir En El Mal”. Sonó el corte que le da título al disco, también “Mi Venganza” y “Como El Viento” que la gente parece haber memorizado muy bien y que corean como si de un clásico de toda la vida se tratase.

Tristemente este concierto no estaba enmarcado dentro de la gira “25/15” en la que conmemorarán los 25 años de historia de la banda y los 15 del lanzamiento de “Agotaras” uno de sus discos más exitosos. Aún hay pocas fechas confirmadas de esta gira y desconocemos si vendrá por estos lares.

Uno de los platos fuertes de la velada era sin duda Mägo de Oz, icónica banda madrileña que en los últimos años ha conseguido una proyección nacional e internacional enorme. Es la segunda vez que Mägo se sube al escenario del Recinto Hípico aunque esta vez no pudo sacar todo su montaje debido al viento y el posible efecto vela de telones y derivados. Aún así la banda dió un concierto para recordar, que si bien empezó con temas de su último trabajo como “Pensatorium” o “Abracadabra”, ambos pertenecientes a “Ilussia”, rápidamente abarcó otros cortes más clásicos.

Era la primera vez que este que os escribe tenía oportunidad de ver a Mägo de Oz con Zeta al frente y he de decir que aunque Jose Andrëa y él son dos cantantes muy distintos y con distinta presencia en el escenario, la elección de este nuevo vocalista ha sido cuanto menos acertada.

Gran parte del setlist que la banda nos ofreció procedía de “Finisterra” o de la recién lanzada “Finisterra Opera Rock” en la que algunos temas están adaptados para dos vocalistas (Zeta y Patricia Tapia) y las orquestaciones son distintas. Así, sonaron temas como “Satania”, “Hasta Que El Cuerpo Aguante”, “Astaroth”, “La Danza Del Fuego” o la larguísima “Finisterra” que apagó un poco los ánimos de la audiencia justo antes de la recta final del concierto.

La actuación terminaría por todo lo alto con el tridente de singles “La Costa Del Silencio”, “Molinos De Viento” y “Fiesta Pagana” que terminaron de redondear un muy buen concierto y de dejar los ánimos muy caldeados. Tras regalar púas y baquetas se retiraban.

La mítica banda Obús suele venir a Cáceres con una cierta frecuencia por lo que tienen una base de fans importante los cuales, aunque el recinto se vació un poco tras Mägo de Oz y comenzaba a hacer frío, permanecían allí para ver a la veterana formación.

Se pueden decir muchas cosas de Fortu, vocalista de Obús, pero lo que no se puede decir es que no es un gran frontman: clase, sosiego, buen hacer y cariño hacia el publico forjado en los más de 30 años que lleva rodando la banda. Sonaron temas como “La Raya”, “Juego Sucio”, “Autopista”, “Te Visitará La Muerte”, “Pesadilla Nuclear” o la conocidísima “Que Te Jodan”.

Para el tema “Complaciente o Cruel”, Fortu comentaba que no había que abusar de nada, solamente de “follar” y hablaba de la gente que había caído por la heroína. Llamo al escenario a una serie de personas del público elegidas por él y juntos cantaron el tema como si de un coro se tratara. Momentazo en la noche cacereña.

Para cerrar el show sonaron “Prepárate” y “Dinero, dinero” y tras ello Fortu llamó al escenario a Óscar Sancho de Lujuria y a Tete Novoa de Saratoga para que le ayudaran con el tema “Vamos Muy Bien”, uno de los himnos de la banda del que precisamente Lujuria tiene una versión propia. Buen rollo en el escenario, gestos de cariño entre Óscar y Tete y una audiencia encantada con este colofón es lo que podías encontrar en ese momento en el Rockefort.

La banda encargada de cerrar el festival eran nada menos que los riojanos Tierra Santa, que ese día hacían doblete y que venían de actuar en el Gineta Rock de Albacete esa misma tarde. La banda se disponía a lanzar “Quinto Elemento” una semana después aunque no sonó ninguno de los temas nuevos esa noche en Cáceres.

El repertorio estuvo plagado de clásicos como “Tierras de Leyenda”, la coreadísima “Sangre De Reyes”, “Indomable”, “Juana De Arco” o “Legendario” entre otros. El tema encargado de cerrar el festival fue la archiconocida versión de “La Canción Del Pirata” que tanto éxito les ha dado.

Eran ya las 5:30 de la mañana y el cansancio se hacía demasiado evidente por lo que volvíamos a casa a sabiendas de que habrá otra edición del Rockefort en 2018, también en Cáceres el 29 de septiembre y que de momento están confirmados Avalanch, Medina Azahara, Barón Rojo y Saurom, aunque el cartel no está aún cerrado.

¿Será este el renacimiento de Cáceres como ciudad festivalera? ¡Esperemos que sí!

Os dejamos algunas fotos: