En unos días saldrá al mercado el nuevo disco de Arch Enemy, “Will To Power”. Hemos tenido oportunidad de escucharlo y os contamos nuestras impresiones.

No es ningún secreto que la banda sueca (de nacionalidad mixta más bien) está en un buen momento de su carrera, quizás por haber derivado su estilo de un planteamiento más deathmetalero a un metal más neutro, o como dicen algunos puristas, “heavy con guturales”. También esta deriva les ha valido el odio o la indiferencia de cierto sector de la audiencia metalera más tendente a los géneros extremos. De cualquier manera podemos asegurar que Arch Enemy es hoy por hoy una apuesta segura en este nuestro mundillo.

A día de hoy la formación de la banda cuenta en sus filas con Alissa White – Gluz en las voces, Sharlee D’angelo al bajo, Daniel Erlandsson en la batería, Michael Amott como guitarra principal y Jeff Loomis como segunda guitarra. Loomis es la última incorporación a la banda tras la salida de Nick Cordle, que participó en la grabación de “War Eternal” (2014), anterior trabajo de la banda, por lo que podemos afirmar que “Will To Power” es el primer trabajo de Jeff con Arch Enemy. También hay que señalar que, según comentaba Amott, Jeff Loomis no ha participado en el proceso creativo del disco aún siendo un gran escritor de canciones, ya que según el guitarrista sueco su manera de escribir y componer no se ajusta a el estilo de la banda y supondría un cambio no deseado.

“Will To Power” es el undécimo disco de la formación, que verá la luz el próximo viernes 8 de septiembre y cuenta con 12 cortes que sirven para afianzar aún más su sonido actual. “Set Flame To The Night” abre la descarga a modo de intro instrumental seguida rápidamente de “The Race”, un tema rápido, crudo y quizás poco melódico aunque con un ambiente muy oscuro que nos golpea y nos aturde de cara al resto del álbum. “Blood In The Water” es quizás el primero de los cortes que da la clave del espíritu general de “Will To Power”: agresividad, rapidez y toques melódicos.

Las siguientes dos pistas se corresponden con “World Is Yours” y “The Eagle Flies Alone”, ambos temas ya publicados y que cuentan con su propio videoclip. Son sin duda dos de los cortes más reseñables del disco, el primero de los cuales la banda ha tenido a bien interpretar ya en directo con una buena respuesta por parte del respetable.

El sexto tema del tracklist es “Reason To Believe”, que marca un hito en la trayectoria de la banda, ya que es su primera balada y además la mayoría de las voces son limpias. Es quizás el tema que más desentona en todo el álbum pero que previsiblemente satisfará a los oyentes porque no pierde el espíritu de lo que es Arch Enemy hoy por hoy, pero incluye otros registros que sin duda enriquecen el trabajo que hoy nos ocupa.

“Will To Power” nos deja temazos como “Murder Scene”, cuya melodía de guitarra se os quedará grabada en vuestro oído interno, o “Dream Of Retribution” (con su introducción “Saturnine”) que personalmente me recuerda a “Avalanche” de su anterior trabajo, quizás por el toque neoclásico de los teclados y por el estilo de la melodía reinante. Épica y potente en toda su extensión.

Tras “My Shadow And I”, un tema que no dice demasiado aunque continua con la tónica impuesta, llega “A Fight I Must Win”, un broche de oro para este undécimo trabajo de la banda con un estribillo épico y aires de grandeza. Es un tema denso y potente y muy coreable que cierra un disco más que notable.

Arch Enemy se reafirma en su sonido actual con una formación compacta y solvente. Este disco hará las delicias de los fans acérrimos de la banda y distanciará aún más a los más puristas, aunque objetivamente podemos decir que es un gran álbum de una buena banda posiblemente en el mejor momento de su carrera.

Os dejamos un unboxing del disco que la banda ha subido a sus redes:

Y os recordamos que podréis ver a Arch Enemy en nuestro país en las siguientes fechas: