La noche del 30 de octubre se postulaba épica en la capital hispalense. Se celebraba el recién nacido Roots Thrash & Death Metalfest, que aglutinaba en esta primera edición a unos cabezas de cartel excepcionales, los británicos Onslaught junto a cuatro acompañantes de lujo: [IN MUTE] y We All Fall desde Valencia y Aranjuez respectivamente y Mauser y Alessa’s Cry, ambos de Sevilla.

Todo hacía presagiar que recordaríamos esta noche como una de las más importantes para los amantes del thrash/death en Sevilla que, dicho sea de paso, hay bastantes. Pero la realidad es que recordaríamos esta fecha como «la noche en la que Onslaught no pudo terminar su concierto».

El inicio del festival estaba programado a las 21:00 con Alessa’s Cry, banda integrada por algunos miembros de otras formaciones como Dying o Ira Regia. Tras ellos se irían sucediéndo las bandas invitadas a razón de media hora por show hasta llegar a las 23:45, hora en la que saldrían al escenario Onslaught con un concierto de algo más de una hora de duración.

Alessa's Cry - Alex Marquez Photo

Alessa’s Cry – Alex Marquez Photo

Al llegar a la sala lo primero que nos dijeron es que el concierto iba con retraso porque al parecer los ingleses habían llegado tarde y esto había retrasado las pruebas de sonido de las bandas locales, que estaban probando en ese momento.

El festival daba comienzo por fin a las 21:15 con la actuación de Alessa’s Cry, banda sevillana de melodic death metal que basa su concepto en el mundo y la mitología de Silent Hill. En ese momento la audiencia en la sala era de unas 45-50 personas, que pudieron disfrutar de temas como «White Claudia», «The Twelve Hand of Asphyxia», «5 Minutes To Die» o «Scarlet Doll» entre otros, para terminar con «Mother Love» tras media hora de concierto.

Mauser - Alex Marquez Photo

Mauser – Alex Marquez Photo

A eso de las 22:10 y tras probar sonido y montar algunos de sus instrumentos se subían al escenario los también locales Mauser, una banda muy querida en la ciudad, lo que se notó en el aumento de asistentes y en la respuesta de los mismos. Practican un heavy y thrash clásico muy cañero con el que fueron capaces de calentar a los asistentes. Aunque con problemas de sonido, pudieron interpretar «La Locura», tema muy coreado, «La Vieja Negra», «Recolectando Dolor» y «Todos a la Calle», todo ello en un escueto show de unos 25 minutos, ya que había que acortar para intentar ajustarse a los horarios establecidos.

En este punto me gustaría hacer una mención especial a la pésima iluminación que tuvieron los conciertos de estas dos bandas, algo que considero innecesario e ilógico por parte de quien sea responsable (desconocemos si había algún contrato de por medio o alguna directriz por parte de los responsable de la organización) y que desmerece en cierto sentido las presentaciones de dichas formaciones que, aun no teniendo el calado o la envergadura de otras bandas del cartel, se merecían poder defender su trabajo en unas condiciones dignas.

We All Fall - Alex Marquez Photo

We All Fall – Alex Marquez Photo

Tras la actuación de los sevillanos le tocaba el turno a We All Fall, que venían desde Aranjuez para presentarnos su último trabajo, «Miasmatic». Se subían al escenario tras las pruebas de rigor a las 23:00, cuarenta minutos más tarde del horario establecido -debido al retraso que se había ido acumulando banda tras banda-. Los madrileños nos ofrecieron un setlist de 7 temas casi en su totalidad perteneciente a «Miasmatic» con tan solo un tema de «Paradise Paradox», su anterior trabajo. La descarga dio comienzo de igual manera que en el CD: «No Name», «Urge» y «Lies You Sell» ante un publico aparentemente poco animado que paulatinamente fue entrando en el clímax del concierto. Continuaban con «Riding The Snake» que daba paso a un tema más antiguo, «System Failure». A estas alturas ya se tenian ganado al publico, que comenzaba a interactuar con la banda y a caldear el ambiente. La descarga terminaría con «Descent» y «Mother Night» en el mejor momento y rondando los 25 minutos.

Inmediatamente después subieron a probar los chicos de [In Mute], que venían desde Valencia para inaugurar la última etapa de su gira antes de meterse en el estudio a grabar su nuevo trabajo. Era una de las bandas más esperadas de la noche junto con los cabezas de cartel y también una de las que más repercusión están teniendo, incluso internacionalmente desde que participaron en el Wacken. Se acumulaba ya más de una hora de retraso con respecto al horario establecido cuando [In Mute] subían al escenario.

In Mute - Alex Marquez Photo

In Mute – Alex Marquez Photo

El show de los valencianos fue una fiesta, corta pero intensa. Tras un par de temas Steffi exigía a los asistentes que se separaran para hacer un wall of death y se bajaba del escenario para animar a los que todavía estaban indecisos. Volvía a subirse al escenario y comenzaba la «pelea». Durante 25 minutos, los temas se sucedieron sin piedad y sin respiro, ante un público que no paró de hacer mosh pits. ¿La parte negativa? Los problemas de sonido que tuvieron durante el concierto (la voz principal casi no se escuchaba). Interpretaron su último EP («One In  A Million» de 2013) al completo que con sus 25 minutos de duración encajaba perfectamente con las exigencias de tiempo del evento sonando así «Unusual», «One In A Million», «The Cage», «Out Of Control» y, emplazándonos a vernos después en el puesto de merchandising, terminaban con «Waiting».

Sobre las 00:45 y tras hacer muchas pruebas y añadir un bombo más a la batería salían al escenario los cabezas de cartel de la velada, los británicos Onslaught que encaraban la primera fecha de la gira española de su trigésimo aniversario y lo hacían frente a una audiencia de unas 200 personas totalmente entregadas y sedientas de thrash metal.

Onslaught - Alex Márquez Photo

Onslaught – Alex Márquez Photo

La descarga se abriría con «Angels of Death» de su disco «Power From Hell» (1985 y reeditado en 2011) que desde el primer acorde movilizó a los presentes arengados por Sy Keeler, siempre con una sonrisa en la cara y un simpático Jeff Williams. Continuaban con «Killing Peace» del disco «Killing Peace» (2007), que supuso la reunificación de la banda de nuevo con Keeler a las voces y posteriormente con Williams al bajo. Le seguia «Chaos is King» de su último trabajo «VI» (2013), que continuaba en la misma linea de caña y rapidez que los dos temas anteriores. Con «The Sounds of Violence» la gente enloqueció y un amplio moshpit se apoderó del centro de la sala, que casi no paró con el anuncio de «Let There Be Death»,  del segundo álbum de la banda «The Force» (1986).

Onslaught - Alex Márquez Photo

Onslaught – Alex Márquez Photo

La fiesta continuaba con «Planting Seeds of Hate» tras el cual y para sorpresa de todos, los tecnicos de la sala le cortaban el micrófono a Sy Keeler y al resto de miembros de la banda que, estupefactos y visiblemente enfadados, pedían explicaciones a estos y a los responsables de la sala. Era ya la 1:25 de la madrugada y tras mantener una conversación que no pudimos escuchar con alguien sin identificar, la banda nos preguntaba si queríamos seguir con el concierto. La respuesta era más que evidente, queríamos continuar con el espectáculo. Tras muchas presiones la banda conseguía que pudiéramos disfrutar de un tema más: «Fight With the Beast» (que enlazaron con «Metal Forces»), que la gente continuó gozando de la misma manera que los anteriores: con juerga y muchos pogos.

Onslaught - Alex Márquez Photo

Onslaught – Alex Márquez Photo

Tras esto Onslaught se veían obligados a bajarse del escenario, disculpándose con los asistentes y haciéndose fotos con alguno de ellos mientras un enfadado Jeff Williams se iba, despidiéndose, al camerino visiblemente enfadado. Acto seguido la seguridad de la sala Fanatic nos invitaba a salir inmediatamente de ella, lo cual generó una sensación de malestar generalizada que le puso la nota amarga a este ya accidentado festival.

Al día siguiente la organización se pronunciaba con un comunicado, en el que se explicaba que la sala estaba contratada hasta la 1:00 y que posteriormente se iba a celebrar en el mismo local una fiesta latina (de ahí la prisa por desalojar la sala y el corte de micrófonos). Podéis ver el comunicado completo a continuación:

¡Nos vamos a andar por las ramas!
Varios factores hicieron que anoche no se pudiera disfrutar plenamente de la banda Onslaught.
Desde la llegada tardía de los ingleses,pasando por cambios de condiciones técnicas de última hora de estos mismos;con el consiguiente retraso en empezar el evento.
Sumado a esto el límite de horario impuesto por la sala (1:00) ya que luego había una fiesta «latina»….todo este cúmulo de contratiempos se intentó subsanar recortando una o dos canciones a cada grupo,pero como todos vimos no fue suficiente.
¡Sentimos enormemente lo ocurrido! Y no vamos a dejar la historia aquí, porque si algo tenemos claro es que el que siempre pierde es el público,y el público es quien tiene que disfrutar del evento…habrá II Roots Thrash & Death Metalfest y vamos a compensar a todos aquellos afectados de anoche,así que ¡guarda tu entrada!.

Por su parte la banda no ha emitido ningún comunicado aunque si ha contestado a alguno de los fans que les escribieron a través de su pagina de Facebook:

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Entre otras cosas la banda comenta que no puede creer que esa gente (refiriéndose a la sala/organización) trate a los fans de esa manera, que nunca habían tenido un problema así antes y que les deben a los fans un show completo.

Al parecer ya está programada una segunda edición del festival para el año que viene y ya tienen cabeza de cartel, aunque no ha trascendido su nombre. Según la organización se resarcirá a los asistentes, aunque tampoco se ha especificado como se hará.